Luego de la victoria del 'NO' en el referéndum y consulta popular, las fricciones a la interna de la Revolución Ciudadana aumentaron, principalmente entre su máximo líder Rafael Correa y autoridades locales como el alcalde de Quito Pabel Muñoz, Aquiles Álvarez de Guayaquil y la prefecta del Guayas, Marcela Aguiñaga.
Una de los recientes cuestionamientos surgió luego de un video publicado por Aguiñaga y Álvarez en el que se reunieron con Lourdes Tibán, prefecta de Cotopaxi. Frente a esto, Correa lamentó que autoridades que llegaron al poder de la mano de la Revolución Ciudadana se muestren cercanas a personalidades que, en su momento, criticaron su administración.
Esta postura, según el jefe de bancada de la Revolución Ciudadana, Juan Andrés González, responde a la "posibilidad democrática" de expresión al interior del movimiento. Pese a esto, dijo, la línea del expresidente Correa ha sido una sola: ser más frontales, principalmente, ante las falencias del Gobierno.
Sobre el impasse con Tibán, González señaló que el pronunciamiento de Correa es un "llamado de atención a la militancia" a no permitir que personas que ofendieron a figuras de la organización, se muestren cercanas a autoridades en funciones.
"Respetar a nuestra militancia tiene líneas rojas. Generar camaradería es una falta de respeto a la Revolución Ciudadana", dijo.
Pese a este panorama, consideró, la Revolución Ciudadana llegará "fortalecida" para las elecciones seccionales del 2027.
El correísmo no está dividido
En los próximos meses, la Revolución Ciudadana realizará la convención nacional en medio de cuestionamientos sobre supuestas fracturas a la interna. Algo que, según González, fue descartado en su totalidad. Precisó que la organización no enfrenta divisiones, sino que está "fortalecida", luego de la salida de varios legisladores de su bancada.
A su criterio, las "supuestas fricciones" alimentan el diálogo y la discusión a la interna, pero se centran en un estado de "resistencia total" y en oposición al Gobierno.
"¿Un movimiento dividido? No. Un movimiento con puertas abiertas, democrático, donde las opiniones funcionan", enfatizó.
El diálogo fallido con el oficialismo
La propuesta de un diálogo abierto del Gobierno con otras fuerzas políticas fracasó, tras un cruce de acusaciones entre el oficialismo y el correísmo en la Asamblea Nacional. De acuerdo con la legisladora de ADN, Valentina Centeno, la Revolución Ciudadana se opuso a las reformas al COIP que impulsará la bancada, entre ellas, la creación de un régimen penal especial para el crimen organizado y la posibilidad de que jueces puedan dictar prisión preventiva como regla general.
Por su parte, González refutó estas declaraciones, y aseguró que las bancadas nunca llegaron a reunirse, ni a presentarse. A la legisladora Centeno, la acusó de "mentir" en este pronunciamiento, y adelantó que el correísmo manejará una línea clara de transparencia, en casos de fiscalización relacionados a irregularidades del Gobierno.
"No nos reunimos, no se generó el diálogo y siguen haciendo lo que les da la gana", cuestionó.
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