Santiago Díaz, el asambleísta por la Revolución Ciudadana alterno de Priscila Schettini, quien fue inhabilitada de llegar a la Legislatura, se ha visto envuelto en denuncias por abuso sexual. Las acusaciones apuntan a la presunta violación de una menor de 12 años, razón por la cual la Fiscalía y la Policía ejecutaron tres allanamientos y recabaron varios dispositivos electrónicos para continuar con la investigación.
Este caso, según Luisa González, presidenta del movimiento, fue abordado con mano firme. Cuando se enteraron de la situación, el legislador fue separado de manera inmediata de las filas del correísmo, al mismo tiempo que se brinda asistencia legal y psicológica a la madre de la víctima, quien sería también militante de la organización.
González cuestionó que, desde distintos sectores, el caso se haya politizado, cuando la prioridad en el panorama debería ser la confidencialidad y respeto a la privacidad de la familia afectada. Ahora, dijo, la Revolución Ciudadana cortó todo tipo de comunicación con él.
De acuerdo con la presidenta del movimiento, Díaz está "molesto", tras haber sido expulsado de la bancada y, de momento, se desconoce más información sobre su paradero o situación. González aseguró que el implicado nunca les solicitó apoyo y, personalmente, no han logrado comunicarse de manera directa.
El 'mea culpa' del correísmo
Santiago Díaz trabajó durante muchos años en la militancia de la Revolución Ciudadana y, pese a ser un hombre de confianza, Luisa González dijo no haber conocido de denuncias anteriormente. Pero, ahora, reconoció ciertas falencias al momento de identificar perfiles.
Otro de los cuestionamientos hacia asambleístas del correísmo apunta particularmente a 10, quienes respaldaron un proyecto planteado por Díaz, en el que se fija el consentimiento de relaciones sexuales desde los 14 años. Según González, los legisladores en cuestión no respaldaron esta propuesta, sino que, en un texto inicial, Díaz les habría manifestado que se trataba de un proyecto para endurecer las penas para delitos como el femicidio. No obstante, presentó finalmente una normativa distinta, pero con las firmas de apoyo de los asambleístas.
Por ello, dijo, el nuevo mecanismo que optará la Revolución Ciudadana es sumillar las hojas tramitadas por la bancada, para evitar que textos de esa gravedad surjan desde las filas de la organización política. Además, destacó la necesidad de llevar a cabo un proceso de depuración interna para evitar casos similares como el de Díaz en un futuro.
"Siempre nos haremos cargo de nuestros errores, siempre podemos mejorar. Cerramos filas, lo hacemos siempre, pensando en lo que debemos mejorar", finalizó.
Medir con la misma vara
Luisa González también se refirió al caso de Soledad Padilla, y consideró que este no se asemeja al de Santiago Díaz, debido a que, dijo, esta habría solicitado USD 500 mil a cambio de guardar silencio.
Mira la entrevista completa
Escucha la entrevista completa