La apiterapia, que utiliza productos de la colmena como la miel, jalea real, propóleo y veneno de abeja, ha demostrado potencial terapéutico en diversas áreas, incluyendo el tratamiento de heridas, enfermedades inflamatorias y dolor crónico. En los últimos años, investigadores han explorado el potencial de la apiterapia en el manejo de enfermedades autoinmunes, un grupo de afecciones en las que el sistema inmune ataca por error a las células sanas.
La apiterapia se ha utilizado durante mucho tiempo en pacientes con enfermedades inflamatorias crónicas como la artritis reumatoide y la esclerosis múltiple. Aunque aún falta respaldo científico, esta terapia alternativa también se ha utilizado en enfermedades como: psoriasis, lupus, enfermedades articulares, jaquecas, inflamación del nervio ciático, molestias cervicales, trastornos hormonales en mujeres e incluso en casos de depresión y ansiedad.
En entrevista para Mundo Salud, la Dra. Fabiola Trujillo, médica cirujana, explicó que la apiterapia nace en el antiguo Egipto y Grecia y principalmente utilizaban la miel de abeja para la cicatrización de heridas. Posteriormente, otros antiguos científicos empiezan a investigar más sobre los beneficios de la miel y otros productos las abejas, y los utilizaban en épocas de guerras para curar heridas más profundas.
La especialista expresó que la apiterapia es una enorme ayuda para médicos 'como coadyuvante en tratamientos tradicionales para el bienestar y una mejor calidad de vida del paciente'. Indicó que todos deberíamos incluir en nuestra salud productos de abeja y aprovechar así todos los beneficios que estos nos pueden brindar.

