Nokia vuelve a mirar al pasado para resolver uno de los problemas del presente: la batería del celular. HMD Global presentó el Nokia 300 Charge, un teléfono básico que recupera elementos de los antiguos móviles de la marca y apuesta por una autonomía que puede superar los 40 días en espera.
El dispositivo incorpora una batería extraíble de 3.700 mAh, la más grande utilizada hasta ahora por HMD en un teléfono básico Nokia. Según las especificaciones oficiales, puede alcanzar hasta 40 días de autonomía en espera y 37,9 horas de conversación. Estas cifras corresponden a condiciones de prueba y pueden variar según el uso y la red disponible.
Pero su característica más curiosa es que el Nokia 300 Charge también puede convertirse en una batería portátil. Mediante carga inversa de hasta 10 W, permite proporcionar energía a otros dispositivos compatibles. Además, cuenta con USB-C, radio FM, conector de audífonos de 3,5 milímetros, linterna LED de alta potencia y cámara trasera básica.
Su diseño recuerda inevitablemente al Nokia 1100, uno de los celulares más populares de la historia, que superó los 250 millones de unidades vendidas. Sin embargo, el nuevo modelo no pretende competir con los smartphones actuales, sino ofrecer simplicidad, resistencia y autonomía.
El Nokia 300 Charge tiene pantalla de 2,4 pulgadas, 4 MB de RAM, 4 MB de almacenamiento interno ampliable mediante microSD y conectividad 2G. Su disponibilidad inicial se concentra en mercados seleccionados, por lo que todavía no existe confirmación de llegada a Ecuador.


