Google dio un paso importante en la evolución de su inteligencia artificial con la llegada de la memoria a Gemini Live. La nueva función comenzó a desplegarse de forma gradual para usuarios de Android e iOS y busca convertir al asistente en una herramienta mucho más útil, personalizada y capaz de comprender el contexto de cada persona.
Hasta ahora, los chatbots respondían cada conversación como si fuera completamente nueva. Con esta actualización, Gemini Live puede recordar información compartida en interacciones anteriores y utilizarla para ofrecer respuestas más precisas sin que el usuario tenga que repetir datos constantemente.
La memoria permite almacenar preferencias personales, fechas importantes, restricciones alimentarias, gustos musicales, deportivos o cinematográficos e incluso criterios habituales al momento de pedir recomendaciones. Además, Gemini puede complementar esa información con datos provenientes de aplicaciones conectadas a la cuenta de Google, lo que amplía sus capacidades como asistente digital.
La función fue presentada durante Google I/O 2026 y comenzó a llegar progresivamente a los dispositivos. Para activarla es necesario ingresar a la aplicación de Gemini, acceder a Configuración, seleccionar Inteligencia personalizada y habilitar la opción Memoria. Google aclara que esta característica permanece desactivada por defecto, de modo que cada usuario decide si desea utilizarla.
Otro aspecto relevante es el control sobre la privacidad. Desde el mismo apartado es posible revisar qué aplicaciones están vinculadas, administrar las instrucciones personalizadas y eliminar parcial o totalmente los recuerdos almacenados.
Aunque Google no ha definido un límite de tiempo para conservar la información, la compañía sostiene que los usuarios mantienen el control sobre sus datos.
Esta actualización marca un cambio en la competencia entre asistentes de inteligencia artificial, donde ya no solo importa responder correctamente, sino también comprender el contexto y adaptarse a cada persona. Con ello, Gemini Live deja de comportarse como un chatbot tradicional y se acerca cada vez más a un asistente digital permanente.