Cada octubre, el espacio deja de ser un tema reservado para astronautas y agencias espaciales. Del 4 al 10 de octubre, la Semana Mundial del Espacio invita a mirar hacia el universo y, al mismo tiempo, a reconocer cómo la ciencia y la tecnología espaciales influyen en la vida en la Tierra.
La celebración fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la resolución 54/68, adoptada el 6 de diciembre de 1999. La fecha reúne actividades educativas y de divulgación destinadas a inspirar a estudiantes, acercar al público a las actividades espaciales y fomentar la cooperación internacional.
En 2026, el tema elegido es "Rocket Revolution", o "Revolución de los cohetes". La propuesta pone el foco en la transformación que vive el acceso al espacio. Durante décadas, los lanzamientos estuvieron concentrados principalmente en programas gubernamentales. Ahora participan también empresas privadas, proveedores comerciales de lanzamientos, startups, equipos universitarios y nuevos actores nacionales.
Uno de los cambios más relevantes es el desarrollo de cohetes reutilizables, que permite recuperar componentes de algunos vehículos después de una misión y abre nuevas posibilidades para aumentar la frecuencia de los lanzamientos. Esta evolución también está modificando quién puede llegar al espacio, con qué frecuencia y para qué objetivos.
La Semana Mundial del Espacio también recuerda dos fechas fundamentales. El 4 de octubre de 1957 fue lanzado Sputnik 1, el primer satélite artificial de la Tierra, acontecimiento que marcó el inicio de la era espacial. El 10 de octubre de 1967 entró en vigor el Tratado sobre el espacio ultraterrestre, uno de los principales instrumentos jurídicos internacionales para regular las actividades espaciales.
Más que mirar las estrellas, esta semana plantea una pregunta muy terrestre: cómo utilizar el espacio de manera pacífica, responsable y beneficiosa para la humanidad. La ONU destaca que la cooperación espacial puede contribuir al desarrollo sostenible y fortalecer las capacidades de los países.