La inteligencia artificial generativa está cambiando la forma de trabajar y los perfiles profesionales que podrían experimentar sus efectos.
Un análisis de Fedea y BBVA Research identifica a los trabajadores jóvenes, especialmente aquellos con estudios superiores, entre los grupos con mayor exposición a estas tecnologías.
El informe, presentado el 17 de septiembre de 2026, analiza el mercado laboral español y toma como referencia un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Los trabajadores de entre 25 y 34 años presentan la mayor exposición media a la IA generativa y una mayor concentración en ocupaciones con mayor impacto potencial de la IA. Entre las actividades más involucradas están las administrativas y profesionales, donde muchas tareas pueden realizarse con herramientas capaces de generar textos, analizar información o automatizar procesos.
La formación académica también marca una diferencia. Según el estudio, más del 40 % de las personas empleadas con estudios superiores trabaja en ocupaciones de alta exposición, frente a alrededor del 15 % de quienes tienen estudios equivalentes a la ESO o inferiores.
Sin embargo, los investigadores aclaran que estar expuesto a la IA no significa necesariamente perder el empleo. Muchas funciones continúan requiriendo intervención humana y es más probable que los puestos se transformen antes que desaparecer por completo.
Las actividades de tecnologías de la información y comunicación, financieras, seguros e inmobiliarias registran niveles elevados de exposición. En cambio, agricultura, hostelería y actividades de los hogares presentan niveles menores.
El informe también recoge señales de cambio en determinados segmentos. Las ofertas para programadores junior disminuyeron un 33 % en el último año, mientras creció la demanda de perfiles relacionados con el desarrollo e integración de IA.
Los resultados muestran que la inteligencia artificial está modificando las tareas y las habilidades requeridas en el mercado laboral. Para los jóvenes con estudios superiores, el desafío no se limita a conseguir un título, sino a adaptarse a una tecnología cuyo impacto continúa evolucionando.
Fuente: Agencia EFE

