Cada mañana, Buttercup, una perra labradora, se despierta con una misión muy clara: llevar al jardín a sus peluches. No importa las condiciones climáticas, esta perrita de ocho años repite este mismo ritual desde hace cuatro años sin excepción.
La can vive en Michigan junto a sus amos, Jackie Markey y Don Markey, su hermana labradora Peanut y sus 30 juguetes. Luego de desayunar, Buttercup toma a los peluches con sus dientes y los saca uno por uno al patio trasero de la casa. Sus amos, hace cuatro años le instalaron una pequeña puerta para que pueda salir cuando así lo desee, y Buttercup no duda ni un segundo en llevar a sus animales de felpa para que también experimenten el exterior. Sus dueños se sorprenden de la dedicación diaria de su perrita. Y es nada la detiene, ni la nieve, ni los fuertes vientos ni la lluvia.
"A veces tengo que descongelarlos. Se congelan", cuenta Jackie, quien frecuentemente ha tenido que rescatara los peluches porque se han endurecido por el clima invernal.
Todos los juguetes de Buttercup vienen de la sección infantil de una reconocida tienda en Estados Unidos. Su colección incluye un pulpo, un oso polar, un tiburón y un enorme oso pardo que, debido a su tamaño, a menudo queda atascado en la puerta para perros.
La tierna labradora tiene sus peluches favoritos, unos huskies, quienes son los primeros que escoge para que salgan, y que, además, según cuentan sus dueños, trata con un cariño especial.
Buttercup tiene una cuenta en redes sociales llamada The PeanutButtercup Chronicles, donde sus dueños comparten las aventuras diarias de las labradoras y los peluches. El compromiso de Buttercup con su misión llama la atención de los usuarios en las redes sociales, quienes comentaron que parece una tierna acción de compartir lo que para ella es bueno. "Ella simplemente ama lo que hace. Es feliz. Y mientras sea así, no pienso detenerla", concluyó Jackie.

