El vórtice polar que afecta al oeste de los Estados Unidos y Canadá no deja de sorprender. En esta ocasión, el intenso frío dejó un fenómeno impactante, digno de una postal: las cataratas del Niágara se congelaron. De acuerdo con registros oficiales, solo se han congelado completamente en 1848, cuando un trozo de hielo causó que el flujo se detuviera aproximadamente 30 horas.
En los últimos días, el servicio meteorológico de Estados Unidos registró temperaturas extremas, con sensaciones térmicas de hasta -55°C. Debido a este contexto, las cataratas del Niágara, situadas entre las ciudades de Nueva York y Hamilton, se congelaron parcialmente, dejando una imagen espectacular.
Aunque en las fotos parecen mostrar una capa de hielo sólida, las cascadas no están completamente congeladas. Según información de la administración local, explicó que el caudal no se congela por completo, sino que se forma una capa gruesa de hielo y niebla, mientras que debajo, el agua sigue fluyendo.
Esto se debe a la planta generadora de la Autoridad de Energía de Nueva York, una reserva hídrica construida en la década de 1939, impide que las cataratas se solidifiquen totalmente. A pesar del frío, los turistas llegaron para disfrutar un espectáculo natural único.

