Una agencia de autos en Puebla, México tuvo un gesto muy noble con un perrito sin hogar. Todo comenzó cuando el can empezó a seguir a uno de los empleados en la calle, mientras él se dirigía a su lugar de trabajo.
Al principio pensaron que el perrito tenía dueño y comenzaron una búsqueda intensa por encontrar a su familia. Esperaron varios días, preguntaron a varias personas que circulaban la zona, y nadie llegó. Con el paso del tiempo, entendieron que estaba totalmente solo, y decidieron no dejarlo ir.
Fue entonces cuando el perrito, a quien llamaron Kodo Kokoro, pasó de estar abandonado, a tener un lugar importante dentro de la empresa. Actualmente, el perrito se desempeña como 'gerente de sonrisas'. Kodo tiene su gafete y todos los días acompaña a quienes trabajan en la agencia, así como a los clientes que van de visita.
La agencia entendió que el can necesitaba un lugar en donde lo cuiden, lo quieran y no tardaron en darle una nueva oportunidad.

