En Neist Point, una imagen se volvió viral porque logró capturar el momento exacto en el que una ballena emerge frente a un atardecer intenso en el Atlántico, pintando el paisaje con tonos dorados y naranjas.
Esta escena ocurrió en la noche, cuando la luz del sol permitió crear una hermosa silueta del animal alineada con el horizonte. Esta foto fue hecha con un lente de 400 mm y una velocidad de 1/2000, para congelar cada detalle, desde la fuerza del movimiento hasta las gotas que quedaron suspendidas en el aire.
La imagen no fue casual, ya que implicó que Douglas descienda de un acantilado, camine durante varias horas y espere tres días en condiciones exigentes, con viento e incluso con neblina. Esta fotografía es el resultado de mucha paciencia y técnica, además, de respeto por todo lo que la naturaleza tiene para ofrecernos.

