Cambiar el color del cabello o atreverse con un nuevo corte suele ser mucho más que una decisión estética. Para muchas personas representa el inicio de una nueva etapa, una forma de expresar su personalidad o simplemente el deseo de sentirse renovadas. Sin embargo, en tiempos donde las redes sociales están repletas de fotografías editadas, filtros e imágenes creadas con inteligencia artificial, también crecen las expectativas poco realistas sobre los resultados que se pueden obtener en una peluquería.
Ese fue uno de los principales temas que abordó el especialista brasileño Well Ferreira, fundador de Leblon Peluquería Boutique, durante su entrevista en Café Fm Mundo. Con una amplia trayectoria en colorimetría y transformación capilar, explicó que el verdadero trabajo de un profesional consiste en traducir esas referencias que llegan desde Instagram o Pinterest a una propuesta que realmente funcione para cada persona.
Ferreira aseguró que es completamente normal que los clientes lleguen con fotografías de inspiración. Sin embargo, antes de pensar en replicar un color o un corte, es indispensable analizar diferentes factores como el tono de piel, el tipo de cabello, su estado de salud, el estilo de vida e incluso el tiempo que cada persona podrá dedicar al mantenimiento posterior.
El especialista destacó que uno de los errores más comunes ocurre cuando se intenta copiar exactamente el look de una celebridad o una influencer. Muchas de esas imágenes, explicó, están retocadas digitalmente o corresponden a personas que cuentan con rutinas de cuidado muy diferentes. Por eso considera que la asesoría personalizada es el verdadero diferencial de un estilista.
Más allá del color, Ferreira explicó que el cabello es una extensión de la personalidad. Por ello dedica tiempo a conversar con cada cliente antes de iniciar cualquier transformación. Durante ese proceso busca descubrir cómo quiere sentirse la persona: más elegante, más atrevida, más poderosa o simplemente más natural. Solo después de entender ese objetivo propone un cambio que refleje esa identidad.
Otro aspecto que resaltó fue la importancia de preservar la salud del cabello. Según explicó, un color espectacular pierde todo su impacto si el cabello luce maltratado o sin brillo. En ese sentido, defendió la realización de pruebas de mechón antes de procesos de decoloración intensos, ya que permiten conocer cómo reaccionará la fibra capilar y ofrecer resultados reales sin poner en riesgo el cabello.
Incluso comentó que muchos clientes llegan a su salón buscando corregir procedimientos realizados en otros lugares, donde se prometieron resultados imposibles sin evaluar previamente las condiciones del cabello. Para él, la honestidad profesional es tan importante como la técnica.
Respecto a las tendencias que dominarán el verano, Ferreira aseguró que la palabra clave será naturalidad. Los grandes desfiles internacionales dejaron atrás los contrastes marcados para apostar por iluminaciones mucho más suaves, raíces menos pronunciadas y colores que parecen surgir de forma natural.
Las rubias, por ejemplo, ya no buscan ese efecto de crecimiento muy evidente entre la raíz oscura y el resto del cabello. Ahora predominan los tonos cálidos y difuminados que requieren menos mantenimiento y conservan mejor la salud capilar.
También recomendó que quienes nunca se han teñido el cabello comiencen con cambios progresivos. Un pequeño ajuste en el color permite acostumbrarse poco a poco al mantenimiento y evita arrepentimientos posteriores. Además, recordó que no todos los tonos claros requieren procesos de decoloración. En muchos casos es posible aclarar varios niveles utilizando únicamente tintes, siempre que el cabello sea virgen.
Otro punto importante de la conversación giró alrededor del tiempo que requiere una transformación capilar. Ferreira explicó que obtener un resultado de calidad no es un proceso rápido. Por el contrario, requiere paciencia tanto del estilista como del cliente. Mientras realiza cada procedimiento, procura explicar paso a paso lo que está haciendo para generar confianza y convertir la experiencia en un momento agradable.
En cuanto a los cortes, señaló que existen dos grandes protagonistas para esta temporada. El primero es el clásico bob, que regresa con fuerza gracias a varias celebridades internacionales que apostaron por un cambio radical. Este estilo aporta personalidad y elegancia, aunque insiste en que no es una opción universal y debe adaptarse a las características de cada rostro.
La segunda tendencia es el butterfly cut, un corte que conserva el largo pero incorpora múltiples capas para aportar movimiento, volumen y dinamismo. Según Ferreira, continúa siendo una de las opciones favoritas porque ofrece versatilidad y permite mantener el cabello largo sin perder frescura.
Más allá de las modas, el experto concluyó que las tendencias solo funcionan cuando respetan la esencia de quien las lleva. Un buen corte o un color exitoso no son aquellos que se parecen a una fotografía de internet, sino los que logran potenciar la personalidad, adaptarse al estilo de vida y hacer que la persona se sienta auténtica frente al espejo.
En una época dominada por filtros y estándares digitales, Ferreira recordó que la mejor tendencia sigue siendo aquella que combina belleza, salud y naturalidad.

