Un sismo puede cambiar las condiciones de un edificio en cuestión de segundos. Para quienes viven en pisos altos, saber cómo actuar durante el movimiento es fundamental, especialmente frente a recomendaciones que circulan en redes sociales y no siempre son seguras.
En Ecuador, un país con alta amenaza sísmica, el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) recomienda que las personas que se encuentran dentro de un edificio permanezcan en el lugar mientras dura el movimiento y se protejan con la maniobra "agáchese, cúbrase y agárrese". Si existe una mesa o escritorio resistente cerca, puede utilizarse como protección. También es importante alejarse de ventanas, vidrios, espejos, muebles, lámparas y otros objetos que puedan caer.
Para quienes viven en pisos superiores, esto significa que no deben correr hacia las escaleras, la azotea o las salidas mientras el edificio se está moviendo. Tampoco se recomienda atravesar habitaciones o pasillos para buscar un lugar diferente. Lo prioritario es protegerse en un sitio seguro y esperar a que termine el movimiento.
Los ascensores tampoco deben utilizarse durante un sismo. Un corte de energía o una falla en el sistema podría dejar a una persona atrapada. Una vez que el movimiento haya terminado, la evacuación puede realizarse de manera tranquila y ordenada, siempre que la ruta sea segura.
La preparación comienza antes
Tras el terremoto ocurrido en Colombia, también es importante recordar que la prevención empieza mucho antes de sentir el primer movimiento. El IG-EPN recomienda identificar objetos que puedan caer, establecer rutas de evacuación, realizar simulacros y conocer cómo cerrar los servicios básicos, como agua, electricidad y gas.
También aconseja contar con reservas de agua potable y alimentos no perecibles para al menos tres días. A esto se suma una mochila de emergencia que incluya elementos como linterna, radio portátil, botiquín, agua, alimentos, abrelatas, copias de documentos personales y silbato.
La preparación familiar también puede incluir un punto de encuentro previamente acordado y una persona de contacto fuera de la ciudad, especialmente si los integrantes de la familia se encuentran separados cuando ocurre el sismo.
¿Qué ocurre después?
El peligro no necesariamente termina cuando deja de temblar. Después de un sismo pueden producirse réplicas, por lo que es necesario mantener la precaución. Si una edificación presenta daños visibles, grietas importantes o aparenta estar inestable, se debe evitar ingresar o permanecer en las zonas afectadas y seguir las indicaciones de las autoridades.
El IG-EPN también recomienda no confiar en métodos difundidos en internet como el denominado "triángulo de la vida", que no forma parte de sus recomendaciones oficiales de protección. La indicación es priorizar el protocolo de agacharse, cubrirse y agarrarse.
En un piso alto, la clave no está en salir corriendo, sino en protegerse durante el movimiento, mantener la calma, evitar los ascensores y evacuar únicamente cuando las condiciones sean seguras. Tener un plan y practicarlo con anticipación puede marcar una diferencia importante cuando cada segundo cuenta.

