Aprender y divertirse

¿Cómo aprovechar las vacaciones para que los niños aprendan jugando?

Las vacaciones son una gran oportunididad para aprovechar y que los niños aprendan mientras juegan. Se puede integrar actividades lúdicas en la rutina diaria, destacando la exploración de la naturaleza o cocinar en familia, así como las hacer manualidades con objetos reciclados.

Gabriela Barreiro

4 Agosto de 2026
En las vacaciones los niños pueden aprender jugando.
En las vacaciones los niños pueden aprender jugando. Shutterstock

Los niños están ya en las vacaciones y es común que muchos padres se pregunten si es que en este tiempo es mejor que los niños estudien, descansen o jueguen. La respuesta es que se puede hacer ambas cosas. No se puede dejar de lado hábitos como la lectura, o practicar ejercicios de matemáticas u otros, pero, se lo puede hacer de una manera más divertida y atractiva y sin que sea un motivo de estrés para los pequeños.

Porque aprender no solo tiene que ser en las aulas, sino que las vacaciones también son una gran oportunidad para desarrollar nuevas habilidades.

Las vacaciones de verano es la época más esperada por los alumnos, pero puede resultar un tanto desafiante para los padres que buscan la manera de mantener a los niños ocupados y estimulados, con actividades que no se sientan como si estuvieran en clases, pero que sí aprendan. Para Aurora Díaz, máster en educación emocional y del carácter, en entrevista para Café Fm Mundo, las vacaciones son ese momento ideal para pasar en familia y bajar un poco el ritmo de las actividades escolares y de rutinas más flexibles.

El mundo de los niños es a través del juego, a ellos les gusta aprender de esa manera en todos los momentos. Pero en las vacaciones 'tenemos un poco más de tiempo para pausar, para aprovechar y conectar' y que las actividades cotidianas sean ese espacio de juego y aprendizaje, asegura la experta.

Este tiempo es una gran oportunidad para que los papás creen oportunidades de juego, como con juegos de mesa de inventarnos cosas con y pasar con ellos. Los niños tienen una enorme capacidad de curiosidad y creatividad, por lo que pueden pasar horas jugando al aire libre y aprovechar cualquier cosa que tienen a su alrededor para jugar. Las pantallas pueden ser ese obstáculo para que los papás conecten con sus hijos, y para que los niños aprendan y jueguen. 'Si es que los niños van a usar pantallas, que sea después de que hayan explorado, de que hayan leído un cuento o cocinado', expresa Aurora.

Las actividades de verano son una buena manera de mantener a los niños motivados para el próximo año escolar. Además, estas actividades fortalecen el vínculo entre aprendizaje y diversión, relacionándolo con una experiencia positiva.

últimas noticias