Es la primera vez que la NASA lo autoriza

El iPhone que viajó a la luna en la misión Artemis II

La misión Artemis II no solo marca el regreso del ser humano a la órbita lunar, también abre una nueva etapa en la exploración espacial con el uso de tecnología cotidiana como un iPhone.

La NASA autorizó por primera vez que astronautas lleven un iPhone 17 Pro Max al espacio, pero no fue una decisión simple: el dispositivo tuvo que pasar un estricto proceso de seguridad en cuatro etapas, que incluyó: Presentación del hardware a un comité de seguridad, evaluación de riesgos, planes de respuesta y pruebas de funcionamiento antes de ser aprobado.

El teléfono viaja sin internet ni bluetooth y es utilizado principalmente para tomar fotografías y videos, buscando capturar los momentos más humanos de la misión, incluso para compartirlos con sus familias y el mundo.

Sobre esto, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, publicó el mes pasado en X que los astronautas de las misiones Crew-12 y Artemis II contarían con "los últimos teléfonos inteligentes, para capturar momentos especiales para sus familias y compartir imágenes y videos inspiradores con el mundo". 

Uno de los datos más curiosos es que los astronautas guardan el dispositivo en compartimentos de sus trajes y, ya en gravedad cero, lo utilizan incluso de forma cotidiana, como pasárselo entre ellos mientras graban escenas dentro de la nave.

La elección del iPhone responde a su potencia, calidad de cámara y resistencia, incluyendo su cobertura de cristal Ceramic Shield 2 tanto en la parte trasera como en la delantera, "más dura que cualquier vidrio o vidrio cerámico en un smartphone", según explicó Apple en la presentación del dispositivo. 

Aunque no es el único equipo a bordo, los astronautas también llevan cámaras profesionales como dos cámaras Nikon D5 y cuatro GoPro Hero 11,  según se explicó al New York Times, para registros más técnicos.

Este hecho marca un cambio histórico: por primera vez, un dispositivo de uso diario supera las exigencias del espacio, acercando la exploración espacial a la vida común y permitiendo que las imágenes del universo se vean desde una perspectiva más cercana y humana.