El 6G promete revolucionar las comunicaciones, pero también podría detectar personas a través de las paredes
La próxima generación de redes móviles no solo apunta a ofrecer conexiones más rápidas. Su desarrollo también abre un debate sobre la privacidad, ya que la tecnología 6G podría funcionar como un sistema de detección capaz de identificar personas, analizar sus movimientos e incluso obtener información sobre su respiración y ritmo cardíaco, aun sin que lleven un teléfono encima.