Diseñar nuestra propia vida es definir nuestras propias reglas: es elegir con conciencia a quien dejar entrar a nuestra vida, decidir en qué escenario queremos estar y cultivar disciplina y hábitos sanos. Improvisar, al contrario, es dejar que la corriente nos lleve, es aceptar trabajos, relaciones o rutinas solo 'porque sí', vivir sin metas claras y reaccionar a los problemas conforme van apareciendo en nuestra vida.
Cada decisión que tomamos nos puede acercar a la vida que deseamos o nos mantienen en piloto automático.
En entrevista para Café Fm Mundo, Karla Sarmiento, coach de bienestar, invita a ver a nuestra vida como un gran proyecto, ya que muchas veces, le damos toda nuestra atención a nuestra parte profesional y nos olvidamos de lo más importante que tenemos que es a nosotros mismos. 'Si nos empezamos a mirar como el mejor proyecto que tenemos, seguramente nos vamos a dar el tiempo y el espacio y vamos a tener mayordomía con nosotros mismos', enfatiza. Manifiesta que no hay nada más potente que ser dueño de nuestro tiempo, las elecciones que tomamos y las acciones que tenemos a diario para llegar a nuestros objetivos.
Lo más importante, puntualiza, es ser una mejor versión nuestra como seres humanos para posteriormente ser mejores profesionales.
Es indispensable cuidar nuestra salud física, financiera y el entorno, sin descuidar la parte espiritual, cuenta Karla. Si trabajamos en esos cinco pilares, podremos mirar desde otra perspectiva lo que nosotros tenemos como seres humanos.

