El especialista señala que una buena sexualidad comienza con hábitos básicos como dormir lo suficiente, mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física y controlar el estrés.
Explica que muchas personas consultan por problemas como la disfunción eréctil, cuando en realidad el origen puede estar en el alcoholismo, el tabaquismo o una alimentación poco saludable. Por ello, recomienda disminuir el consumo de azúcares, harinas y alimentos ultraprocesados como parte del tratamiento y no buscar únicamente una solución médica.
López destaca que la dieta mediterránea es una de las más recomendadas para favorecer la salud sexual tanto en hombres como en mujeres, ya que ayuda al buen funcionamiento del organismo y favorece la producción de testosterona.
Sin embargo, aclara que no existe un alimento "milagroso" que funcione solo antes de un encuentro íntimo. Lo importante es mantener estos hábitos de forma permanente, consumiendo verduras, proteínas, grasas saludables, una adecuada hidratación y limitando al máximo el consumo de alcohol. Si bien lo ideal sería eliminarlo por completo, indica que, si se consume, debe hacerse con moderación, ya que el exceso es uno de los factores asociados a la disfunción eréctil.
El ejercicio también cumple un papel clave. El sexólogo explica que no es necesario pasar horas en un gimnasio, sino encontrar una actividad física que pueda mantenerse en el tiempo, como caminar, hacer ejercicios aeróbicos o entrenar con pesas, siendo este último uno de los que más beneficios aporta a la salud sexual.
Además, recalca que el bienestar no depende solo del estado físico. La salud mental, acudir a terapia cuando sea necesario y fortalecer la autoestima también influyen directamente en la vida sexual. "Una persona con buena autoestima demuestra ese cuidado en sus hábitos, tanto físicos como emocionales", concluye el especialista.