El sector energético atraviesa una transformación que también está cambiando el perfil de los profesionales que necesita.
La transición hacia energías renovables, el desarrollo tecnológico y la incorporación de inteligencia artificial plantean nuevos desafíos para la academia y los jóvenes que deben elegir una carrera.
Ángel Jaramillo, decano de la Facultad de Ingenierías y Ciencias Aplicadas de la Universidad de Las Américas, explicó que actualmente existe una importante escasez de profesionales especializados en el sector energético.
A nivel mundial, las energías renovables generan millones de empleos, mientras las empresas enfrentan dificultades para encontrar talento capacitado.
Ante este escenario, las carreras STEM —ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas— adquieren mayor relevancia. Jaramillo destacó que áreas como inteligencia artificial, ingeniería de software, ciberseguridad, electrónica, electricidad y telecomunicaciones ofrecen diferentes caminos de especialización.
Uno de los principales cambios está relacionado con las habilidades que deberá desarrollar el ingeniero del futuro.
El manejo de inteligencia artificial y la capacidad para diseñar proyectos sostenibles serán fundamentales para responder a problemas económicos, ambientales y sociales.
La formación también busca ampliar las oportunidades profesionales más allá de las fronteras. Las ingenierías tienen una demanda global y permiten que los profesionales puedan trabajar en distintos mercados o desarrollar sus propios emprendimientos.
Para los jóvenes, el mensaje es claro: elegir una carrera requiere informarse, conocer las distintas opciones y analizar dónde pueden encontrar oportunidades para desarrollar sus habilidades. El futuro profesional estará marcado por quienes sepan combinar conocimiento técnico, tecnología, innovación y sostenibilidad.

