Para Verdesoto, el principal beneficiado con el adelanto de las elecciones es el Gobierno, mientras que la ciudadanía enfrenta un escenario complejo. Según explica, una campaña más corta limita la posibilidad de conocer a profundidad a los candidatos, especialmente a aquellos que representan opciones distintas al oficialismo.
Además, cuestiona la suspensión de la Revolución Ciudadana (RC) y los problemas que enfrenta el movimiento AMIGO, agrupación con la que esa organización política analizaba alianzas para los próximos comicios. A su criterio, las sanciones y decisiones adoptadas generan dudas sobre el respeto al debido proceso y alimentan la percepción de una posible injerencia política.
El analista sostiene que, en unas elecciones seccionales, los candidatos pueden participar a través de distintos movimientos provinciales y cantonales, por lo que considera que la RC podría garantizar su participación individual por esta vía.
Asimismo, afirma que el CNE se encuentra bajo una fuerte observación ciudadana, especialmente después del cambio en el calendario electoral y de varios cuestionamientos relacionados con el control de la campaña anticipada y la pauta digital.
Sobre la salida de Diana Atamaint, quien presentó su renuncia al CNE el 19 de julio, Verdesoto considera que el Gobierno busca contar con aliados dentro del organismo electoral, en especial con el llamado a la revocatoria del Primer Mandatario.
Atamaint dejó definitivamente la institución luego de haber sido removida de la Presidencia en junio, cerrando una etapa de casi ocho años en el ente electoral.
El analista sostiene que, aunque la exfuncionaria también fue objeto de críticas durante su gestión, espera que los consejeros que permanecen actúen con independencia y fortalezcan la confianza ciudadana de cara a las elecciones seccionales previstas para noviembre.
Finalmente, Verdesoto asegura que el sistema de conteo electoral en Ecuador es confiable, pero advierte que los principales problemas ocurren antes de la jornada de votación. La falta de control sobre la publicidad digital, la presión política y el uso de discursos que, según él, "inclinan la cancha", son elementos que define como parte de un "fraude moderno".