En Ecuador, el consumo de pavo sigue siendo bajo. Según datos de la marca, el consumo per cápita alcanza apenas los 0,7 kilogramos al año, una cifra inferior a la registrada en países como Perú y Chile. Frente a este escenario, Mr. Pavo decidió desarrollar una línea diaria con cortes más pequeños y prácticos, pensados para la realidad de las familias ecuatorianas.
Valenzuela destaca que muchas personas no estaban dispuestas a comprar un pavo entero, despresarlo y congelarlo para consumirlo poco a poco, por lo que surgió la necesidad de ofrecer alternativas adaptadas al día a día.
La nueva propuesta incluye productos como alitas rebanadas, filetitos de muslo, medallones de pechuga y filetitos de pechuga, con precios que arrancan desde los 2 dólares. Además, la marca busca derribar la idea de que el pavo es una proteína costosa o complicada de preparar. Para ello, comparte recetas fáciles y rápidas en sus redes sociales oficiales, dirigidas tanto a quienes disfrutan cocinar como a quienes buscan soluciones prácticas para la rutina diaria.
Próximamente, también lanzarán una línea de productos ya sazonados y listos para la cocción.
A los beneficios prácticos se suman los nutricionales. La carne de pavo es considerada una proteína magra de alto valor biológico, con entre 24 y 30 gramos de proteína por cada 100 gramos de producto, además de aportar vitaminas del complejo B y aminoácidos esenciales.
Con esta apuesta, Mr. Pavo busca transformar los hábitos de consumo en el país y demostrar que esta proteína puede formar parte del desayuno, almuerzo o cena de cualquier día de la semana.
La meta es clara: dejar atrás la imagen del pavo como un producto exclusivo de fechas especiales y convertirlo en una alternativa cotidiana para los ecuatorianos.