¿Puede la inteligencia artificial provocar psicosis?
Mosquera recuerda que cada gran avance tecnológico ha despertado temores similares. "Cuando apareció la televisión también se hablaba de adicción o de posibles daños graves por mirarla demasiado", señala. Para el especialista, la inteligencia artificial no es diferente: se trata de una herramienta útil, pero cuyo uso debe mantenerse dentro de límites saludables. "Todo en exceso es malo", enfatiza. Actualmente, muchas personas utilizan sistemas de IA para estudiar, trabajar e incluso como una forma de compañía emocional, llegando a expresar frases como "la IA me entiende".
Sobre las advertencias que surgieron tras las declaraciones de especialistas vinculados al desarrollo de inteligencia artificial, Mosquera aclara que ningún factor por sí solo puede causar una psicosis. Explica que estos trastornos tienen múltiples causas, tanto biológicas como ambientales. La IA, asegura, podría convertirse en un elemento adicional dentro de un conjunto de factores de riesgo, especialmente en personas vulnerables.
La psicosis se caracteriza por síntomas como delirios y alucinaciones, donde la persona puede llegar a creer o percibir situaciones que no tienen relación con la realidad. En estos casos, el uso intensivo de herramientas de IA podría reforzar ciertas creencias o percepciones erróneas cuando no existe un entorno social que las contraste.
El experto advierte que el perfil más susceptible está relacionado con personas socialmente aisladas o sometidas a altos niveles de estrés. Situaciones como el bullying, problemas familiares o dificultades emocionales pueden llevar a niños, adolescentes y adultos a buscar refugio en entornos digitales.
Además, observa con preocupación el aumento del uso de pantallas desde edades muy tempranas, incluso como una forma de calmar a los niños. Aunque la tecnología no debe ser vista como una amenaza en sí misma, Mosquera insiste en que es necesario fomentar un uso equilibrado, fortalecer las relaciones humanas y estar atentos a señales como el aislamiento social, ya que la prevención sigue siendo la mejor herramienta para proteger la salud mental en la era de la inteligencia artificial.