Quito en alerta: la violencia gana terreno y expertos advierten que la impunidad fortalece al crimen organizado
Pérez compara el sistema judicial con una "puerta giratoria", donde los delincuentes son capturados por la Policía, ingresan a un proceso judicial y poco tiempo después recuperan su libertad. A su criterio, resulta injusto responsabilizar únicamente a la Policía Nacional por el incremento de la violencia, ya que considera que los operativos sí se ejecutan, pero sus resultados no se sostienen en el tiempo debido a la falta de sanciones efectivas.
En los últimos meses, se han intensificado operativos de control en distintos sectores de la ciudad, con decenas de detenidos, armas decomisadas y afectaciones a estructuras delictivas.
El especialista advierte que existen indicadores preocupantes sobre la penetración del crimen organizado en Quito. Señala que organizaciones como Los Choneros, Los Lobos y Chone Killers estarían asentándose en sectores periféricos de la capital, donde buscan ejercer dominio y control territorial.
Para Pérez, hechos violentos como las balaceras y el hallazgo de un cuerpo decapitado ocurridos esta semana envían un mensaje tanto al Gobierno como a la ciudadanía: demostrar presencia y marcar territorio. Por ello, considera que las investigaciones deben ser profundas, identificar a todos los responsables y, una vez realizadas las capturas, mantener una presencia permanente del Estado en esos sectores para evitar que vuelvan a ser ocupados por grupos criminales.
Aunque reconoce que no existen soluciones perfectas, Diego Pérez sostiene que el país ha comenzado a dar algunos pasos para enfrentar el problema, pero insiste en que las intervenciones deben ser permanentes y no únicamente reacciones a hechos de alto impacto.
Además, hace un llamado a fortalecer la autoprotección y la cooperación entre vecinos, recuperando la confianza entre ciudadanos para cuidar los barrios y prevenir el avance del crimen organizado.