El futuro de Quito en debate

Roque Sevilla advierte que la ciudad necesita decisiones urgentes y liderazgo real

El futuro de Quito vuelve a estar en debate. A pocos meses de nuevas decisiones clave, el exalcalde Roque Sevilla analiza el presente de la capital y del país, y lanza una advertencia clara: hay esperanza, pero también preocupación por la inseguridad, la falta de resultados y el estancamiento de la ciudad.

En El Gran Musical nos acompañó Roque Sevilla, exalcalde de Quito con quien hablamos sobre el futuro de la ciudad, desafíos pendientes y decisiones urgentes. 

Sevilla asegura que, en estos primeros meses de 2026, el panorama es mixto. Por un lado, reconoce un crecimiento económico y comercial; pero por otro, advierte que la inseguridad sigue siendo uno de los principales problemas. Aunque el Gobierno ha intentado combatir el narcotráfico, señala que no se ven resultados concretos, lo que afecta la imagen internacional del país y limita la inversión extranjera. 

A esto se suma su crítica al Consejo Nacional Electoral por el anticipo de las elecciones seccionales, cuestionando que se ponga en juego la credibilidad institucional con argumentos como factores climáticos.

Desde su visión, Quito lleva estancada desde 2014. Por eso, hace un llamado a la ciudadanía a elegir mejor: apostar por candidatos con honestidad, liderazgo, experiencia y amor por la ciudad, incluso si no son figuras tradicionales. 

Advierte que actualmente las alcaldías se ganan con porcentajes bajos, lo que refleja una débil competencia política. Además, deja claro que no volverá a postularse: a sus casi 79 años, considera que su etapa ya pasó tras haber dedicado una década al servicio de la capital.

En cuanto a soluciones, identifica tres problemas clave: inseguridad, movilidad y manejo de desechos. 

Propone una mejor coordinación con el Gobierno Central para enfrentar la violencia, así como proyectos concretos de movilidad como la extensión del Metro hacia el sur, sistemas de transporte hacia los valles y alternativas como teleféricos o trenes. 

También plantea modernizar el manejo de basura, incluso generando energía a partir de desechos, como ocurre en ciudades europeas. 

Finalmente, insiste en recuperar el sentido de pertenencia y responsabilidad ciudadana: "no nos quejemos si elegimos a los mismos de siempre", concluye, haciendo un llamado a votar con conciencia y pensar en una ciudad que vuelva a generar orgullo.