"La ruptura es un duelo", señala la especialista. Explica que el cerebro reacciona de manera similar al de una persona con una adicción, razón por la cual resulta tan difícil dejar de pensar en la otra persona. No solo se pierde a la pareja, sino también los planes, metas y sueños construidos juntos.
Sin embargo, Gavelli invita a cambiar la perspectiva: más allá de enfocarse en lo que se perdió, también es importante reconocer lo que se puede ganar, como reencontrarse con uno mismo y recuperar aspectos de la propia identidad que quedaron en pausa durante la relación.
Entre los errores más frecuentes al intentar superar una ruptura están refugiarse en el alcohol y mantener abiertas las vías de contacto con la expareja.
La psicóloga recalca que la calidad de una relación no se mide por el tiempo que duró. Una relación larga no necesariamente fue buena, ni una corta significa que haya sido un fracaso. Además, aunque algunos estudios estiman que el proceso de duelo puede durar alrededor de seis meses, cada persona vive este proceso a su propio ritmo. Investigaciones publicadas por la Asociación Americana de Psicología han señalado que el apoyo social y la aceptación de la pérdida son factores clave para una recuperación emocional saludable.
Aceptar que la relación terminó es uno de los pasos más importantes, según Gavelli. Recomienda: expresar las emociones con amigos, familiares o un profesional, escribir sobre lo que se siente y construir nuevas rutinas. También sugiere reconectarse con actividades que se disfrutaban antes de la relación y dejar atrás la idea de que la soledad es algo negativo. "Hay que aprender a habitar nuestros espacios nuevamente", afirma. En casos donde no existen hijos en común, aconseja mantener contacto cero, eliminando números, mensajes y cualquier elemento que mantenga vivo el vínculo.
Finalmente, la especialista destaca que siempre existe esperanza después de una ruptura. Soltar la expectativa de volver con esa persona también forma parte del proceso de aceptación. Cuando hay hijos de por medio, explica que el contacto cero no es posible, pero sí es fundamental construir una relación cordial enfocada en el bienestar de los niños.
Escucha la entrevista aquí: