Cada vez que llega Navidad nuestras costumbres alimenticias se relajan, y es natural. Tenemos más invitaciones a cenas con amigos y familia y una de las cosas que más predomina en esta temporada es el dulce. Consumimos más postres, bebidas y snacks que de costumbre. Si bien hay que ser flexibles, es importante no perder el control de lo que consumimos. La moderación es clave.
Durante esta época festiva, el menú suele estar cargado de comidas hipercalóricas, en donde los postres están presentes de forma exagerada. Con la excusa de 'darnos un capricho' la ingesta de azúcar se descontrola, afectando a nuestra salud.
Por ellos, para prevenirlo es importante priorizar el consumo de alimentos naturales, tener un horario de comidas, estar muy bien hidratados y comer postres, pero en pequeñas cantidades. Además, hay que evitar pasar largas horas en ayuno, para no caer excesos.
Camila Vela, nutricionista deportiva y funcional, en entrevista para El Mundo de Cabeza resaltó que el azúcar es inflamatorio e indicó que Navidad es una temporada para compartir en familia, por lo que muchas veces ese compartir viene acompañado de mucho dulce. 'Si tienes una invitación en donde hay 5 postres, pruébalos, pero hazlo en porciones pequeñas. La idea no es acabarse todo', enfatizó. Lo mejor es cuidar las porciones, no tanto por cuidar tu peso, sino para cuidar tu salud.
La clave no es prohibir, sino equilibrar para poder disfrutar sin culpas ni consecuencias. Puedes vivir una dulce Navidad, pero con moderación.

