el sector alerta pérdidas y cierre de negocios

Toque de queda golpea a restaurantes y bares

El reciente toque de queda aplicado en varias provincias y cantones del Ecuador no solo dejó restricciones de movilidad, también fuertes pérdidas económicas para restaurantes, bares y centros de entretenimiento. Diego Vivero, director de la Confederación de Restaurantes del Ecuador, advierte que el sector gastronómico y nocturno atraviesa momentos críticos y pide al Gobierno abrir espacios de diálogo para evitar más afectaciones.


Según explicó Vivero, las pérdidas económicas registradas durante los 15 días de toque de queda en nueve provincias y tres cantones ya eran previsibles. El representante del gremio asegura que desde hace tiempo han solicitado mesas técnicas y reuniones con el Ejecutivo para analizar medidas que reduzcan el impacto negativo sobre miles de negocios y trabajadores. "Esto se podía prevenir", sostiene el experto, quien recalca que mayo fue uno de los peores meses para aplicar restricciones debido a fechas clave como el Día de la Madre, bodas, primeras comuniones y otros eventos sociales que normalmente generan un importante movimiento económico.

El director de la Confederación también explicó que, especialmente en Quito, muchos restaurantes, gastro pubs, bares y discotecas recién comienzan a activarse entre las 10 y 11 de la noche, horario en el que el toque de queda ya limitaba completamente sus operaciones. Además, recordó que después de conciertos y eventos masivos, las personas suelen salir a comer o compartir en locales nocturnos, algo que prácticamente desapareció durante las restricciones. "No es solo mover antes los conciertos, sino entender todas las pérdidas económicas que vienen después", señaló.

Las cifras preocupan al sector. Hasta 2025, alrededor del 7% de negocios gastronómicos analizaban cerrar alguno de sus locales o incluso terminar operaciones por completo. Tras el toque de queda, esa cifra subió al 12%, según detalló Vivero. Además, recordó que este sector representa aproximadamente 400 mil empleos directos e indirectos, muchos de los cuales han pasado a la informalidad debido a la crisis. 

Finalmente, insistió en que Ecuador debe proyectarse como un país seguro y atractivo para el turismo y los espectáculos internacionales, especialmente ahora que Quito recibe conciertos de artistas de talla mundial. Entre los pedidos del gremio están reducir las horas de ley seca, revisar futuras restricciones y promover reformas laborales que permitan sostener al sector gastronómico y de entretenimiento.