Una historia que recuerda no extraer a la fauna de su hábitat

Un pequeño mapache lucha por sobrevivir tras ser separado de su madre en Macas

La cría fue rescatada junto a su hermana cuando apenas tenía días de vida y ambas llegaron al Bioparque Amaru con desnutrición y deshidratación. La hembra murió pocos días después, mientras el macho ha logrado recuperarse y continúa bajo cuidado especializado.

Dos crías de mapache ecuatoriano, de la especie Procyon cancrivorus, fueron rescatadas en el sector Proaño, en Macas, provincia de Morona Santiago. Ambas estaban en manos de particulares que intentaban criarlas como animales domésticos, por lo que intervino la Unidad de Protección del Medio Ambiente de la Policía Nacional.

Las crías fueron trasladadas al Bioparque Amaru, en Cuenca, donde ingresaron el 14 de abril de 2026. Al llegar presentaban un severo cuadro de deshidratación y desnutrición, después de haber sido alimentadas únicamente con leche. La separación de su madre a tan corta edad afectó su desarrollo y hizo necesaria una atención especializada.

El equipo médico-veterinario del Bioparque inició un proceso de estabilización y alimentación especializada para las dos crías. Sin embargo, la hembra no logró recuperarse y murió pocos días después de su ingreso al centro. El macho, en cambio, presentó una evolución favorable y ha respondido al tratamiento y a los cuidados recibidos.

Cuando llegó al Bioparque pesaba apenas 800 gramos, pero después de varios meses alcanzó los 4,8 kilogramos. Actualmente permanece bajo monitoreo en el área de neonatología y recibe una alimentación adaptada a sus necesidades.

El pequeño rescatado recibe papillas de frutas y una incorporación progresiva de proteínas, como pescado y camarón. Estos animales también desarrollan durante su crecimiento habilidades necesarias para buscar alimento y reconocer posibles amenazas. Por eso, la crianza humana desde los primeros días de vida puede afectar su capacidad para sobrevivir posteriormente en la naturaleza.

Aunque el macho ha mostrado una importante recuperación física, no podrá ser reinsertado en su hábitat natural. La separación temprana de su madre le impidió desarrollar aprendizajes necesarios para sobrevivir por sí mismo en la selva, entre ellos la identificación de alimentos, la búsqueda de recursos y el reconocimiento de amenazas y depredadores.

La historia de esta cría recuerda que la fauna silvestre no debe ser extraída de su hábitat para convertirla en mascota.