Vermut con identidad ecuatoriana: la propuesta que está conquistando los paladares en Quito
La historia de la Vermuteria Clandestina nació en 2020, cuando Carolina, colombiana, y Alejandro, argentino, decidieron aprovechar el tiempo de confinamiento de una manera diferente. Mientras muchas personas llenaban sus despensas con productos de primera necesidad, ellos compraban vino para experimentar y elaborar sus propios vermuts.
Después de numerosas pruebas, comenzaron a compartir sus creaciones con amigos y familiares, quienes impulsaron el proyecto. El nombre "Clandestina" surgió porque las primeras reuniones se realizaban en la casa de la pareja, como un auténtico speakeasy, un concepto de bares ocultos que se popularizó durante la época de la prohibición en Estados Unidos. Tras el éxito de esa experiencia, en 2024 abrieron oficialmente las puertas de su local.
Según Kerly Chávez, cofundadora y gerente administrativa, la propuesta busca que los visitantes descubran que el vermut va mucho más allá de una sola bebida. La recomendación de la casa es el Vermut Andino, una experiencia de degustación compuesta por ocho vermuts diferentes: seis elaborados por la casa y dos especiales.
Además, entre sus especialidades destaca el Floresta, el más solicitado por los clientes, preparado con vino tinto, una base de caramelo, flores, frutos secos, madera y aromatizado con tonka. La idea, explica Chávez, es darle al vermut un sello propio con ingredientes y sabores que reflejen la identidad ecuatoriana.
La experiencia también se complementa con una propuesta gastronómica diseñada para resaltar los sabores de la bebida. Entre los platos más pedidos está la Tabla Especial, que incluye aceitunas, jamón, quesos y otros acompañamientos cuidadosamente seleccionados. Otro de los favoritos es la Tapa Mediterránea, compuesta por cuatro montaditos con pan de la casa, jamón serrano, queso azul, albahaca y reducción de vinagre balsámico. La combinación entre comida y vermut busca ofrecer un recorrido de sabores pensado para compartir entre amigos o en pareja.
Ubicada en el tradicional barrio de La Floresta, en la calle Pontevedra, la Vermutería Clandestina abre sus puertas de martes a domingo desde las 16:00. Los martes y miércoles atiende hasta las 22:00, mientras que de jueves a sábado extiende su horario hasta la medianoche. Con una propuesta que mezcla tradición, creatividad y sabores locales, este espacio se ha convertido en una nueva alternativa para quienes buscan descubrir el mundo del vermut y vivir una experiencia diferente en la capital.
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