¿Fue mejor el libro? Cinco películas que cambiaron la historia
"Mejor que el libro" o "el libro era mejor". Son dos frases que aparecen constantemente después de que una novela llega a la pantalla grande. Pero adaptar una historia literaria al cine nunca consiste simplemente en trasladar sus páginas escena por escena.
El desafío comienza con algo tan sencillo como el tiempo. Una novela puede tener cientos de páginas para desarrollar personajes, pensamientos, escenarios y subtramas, mientras una película necesita condensar buena parte de esa información en aproximadamente dos horas. Por eso, los cineastas deben decidir qué conservar, qué eliminar y qué transformar.
Uno de los ejemplos más conocidos es El resplandor, novela de Stephen King adaptada por Stanley Kubrick en 1980. La película conserva la historia de Jack Torrance, Wendy y Danny en el Hotel Overlook, pero introduce diferencias importantes.
El famoso laberinto de setos no existe en la novela; King utilizó animales de arbustos que cobran vida. Además, Jack utiliza un mazo de croquet en el libro, mientras que Kubrick convirtió el hacha en uno de los elementos más reconocibles de la película. También cambió el desenlace: en la novela, el hotel termina destruido por una explosión.
En Jurassic Park, basada en la novela de Michael Crichton, Steven Spielberg también realizó modificaciones importantes. La película simplificó parte de la historia, redujo algunos contenidos más violentos y presentó a John Hammond de una manera mucho más amable que en el libro. En la novela, además, Hammond muere, mientras que en la película sobrevive.
Las adaptaciones de El Señor de los Anillos enfrentaron otro problema: la enorme cantidad de material escrito por J. R. R. Tolkien. Peter Jackson mantuvo el corazón de la historia, pero tuvo que eliminar personajes y episodios completos. Uno de los casos más recordados es Tom Bombadil, personaje que aparece en La Comunidad del Anillo, pero que no llegó a las películas.
Con Los juegos del hambre, la dificultad estaba también en la narración. La novela de Suzanne Collins está contada desde la perspectiva de Katniss Everdeen, lo que permite conocer directamente sus pensamientos.
El cine, en cambio, tuvo que convertir esa experiencia interior en imágenes, diálogos y acciones, además de mostrar acontecimientos que Katniss no presencia.
Finalmente está El padrino, adaptación de la novela de Mario Puzo dirigida por Francis Ford Coppola. Ambos trabajaron en el guion para concentrar la historia en la familia, el poder y la transformación de Michael Corleone, dejando fuera o reduciendo elementos secundarios del libro.
Entonces, ¿qué versión gana? Quizás ninguna. Un libro puede entrar en la mente de sus personajes; una película puede convertir una emoción en una imagen, una música o una mirada. Adaptar no significa copiar.
A veces, para que una historia sobreviva al cambio de formato, también necesita transformarse.