Paramount gana el juicio y Top Gun: Maverick queda libre
Paramount Pictures consiguió una victoria legal clave: un tribunal federal de apelaciones en Estados Unidos rechazó la demanda por derechos de autor relacionada con Top Gun: Maverick (2022).
El reclamo fue presentado por la viuda y el hijo del periodista Ehud Yonay, autor del artículo "Top Guns" (1983), texto que inspiró la película original Top Gun (1986). Tras años de litigio, la justicia concluyó que la secuela no copia de forma sustancial elementos protegibles del artículo y, por lo tanto, no corresponde compensación.
El caso tenía un ingrediente inevitable: dinero. Top Gun: Maverick fue un fenómeno comercial global, con una recaudación que rondó los 1.5 mil millones de dólares, y se convirtió en la película más taquillera de la carrera de Tom Cruise. Ese éxito motivó a los herederos a buscar una parte de las ganancias, argumentando que la película se sostenía sobre la misma base creativa del texto original.
El origen del conflicto: un artículo de 1983
"Top Guns" fue publicado en 1983 en la revista California y describía el entrenamiento de pilotos de combate de la Marina de Estados Unidos, con un enfoque periodístico sobre la escuela de élite conocida como Topgun. Yonay había licenciado su artículo a Paramount en 1983 y fue acreditado y pagado por la primera película.
La disputa nace por la secuela. Según los demandantes, Paramount no podía usar material vinculado al artículo porque ellos habían terminado la licencia en 2020 y, además, sostenían que Maverick reutilizaba contenido de "Top Guns". Sin embargo, los tribunales no compraron ese argumento: consideraron que las similitudes señaladas eran demasiado generales y que la película desarrolla elementos narrativos propios.
Qué decidió la Corte y por qué es importante
El fallo citado por medios especializados indica que Top Gun: Maverick no es "sustancialmente similar" al artículo en sus elementos protegibles. En lenguaje menos jurídico: una cosa es compartir ideas amplias (pilotos, entrenamientos, adrenalina, jerga militar) y otra, copiar expresiones creativas específicas (escenas, estructura, selección y arreglo original). La Corte concluyó que no se cumplía el estándar legal para probar infracción de copyright.
También quedó ratificado un punto sensible: Paramount no estaba obligada a acreditar a Yonay en Maverick. La decisión de apelación confirmó la línea marcada por un juez federal que ya había desestimado el caso en abril de 2024.
Para entender el impacto, basta mirar el "efecto dominó" en la industria: demandas de autor pueden frenar secuelas, complicar contratos y bloquear acuerdos de distribución. En este caso, el cierre del litigio elimina una nube legal sobre la franquicia, en un momento en que Top Gun 3 se menciona como proyecto en desarrollo (aunque aún con calendarios y detalles por definirse).
Lo que sigue: más pleitos, menos turbulencia
Aunque esta demanda se resolvió, Reuters señala que Paramount enfrenta otro proceso relacionado en Nueva York, impulsado por un guionista que reclama crédito por partes de la película. Es decir: el estudio ganó una batalla importante, pero el frente legal alrededor de Maverick no necesariamente queda en "cero".
En conclusión, la Corte dejó algo claro: el éxito de una secuela no basta para reabrir el "cofre" de inspiraciones del pasado. Para cobrar, hay que probar copia real de elementos protegidos. Y en esta pista de aterrizaje, Paramount fue declarado apto para despegar.

