La privacidad también tiene límites

Ariana Grande lleva a juicio a hackers por filtrar 45 canciones

Ariana Grande inició una demanda contra presuntos hackers por la filtración de 45 canciones inéditas y material privado. La artista busca proteger su privacidad, sus derechos de autor y su obra.

Ariana Grande decidió tomar acciones legales contra un grupo de presuntos hackers que, según su denuncia, durante años habrían vulnerado la seguridad digital de personas de su círculo cercano para obtener material exclusivo de la cantante. La demanda fue presentada en un tribunal de California y busca identificar a los responsables de una serie de filtraciones que afectaron tanto su carrera musical como su privacidad.

De acuerdo con los documentos judiciales, los acusados habrían accedido ilegalmente a cuentas y dispositivos pertenecientes a fotógrafos, productores y otros colaboradores de la artista. Entre el contenido obtenido figuran canciones inéditas, maquetas, fotografías privadas, videos detrás de cámaras y registros de sesiones de grabación que nunca estuvieron destinados al público.

Uno de los datos que más llamó la atención es que únicamente en 2023 fueron filtradas 45 canciones inéditas de Ariana Grande. La demanda también sostiene que las filtraciones no son recientes, sino que forman parte de una campaña que habría comenzado desde 2011, año en que la cantante inició su carrera musical. Además, algunos de esos archivos habrían sido comercializados en la dark web, generando importantes ganancias para quienes los distribuyeron ilegalmente.

El expediente también describe distintos métodos utilizados para obtener el material. Entre ellos aparecen ataques de phishing, robo de credenciales de almacenamiento en la nube, hackeo de teléfonos móviles e incluso la suplantación de identidad de colaboradores para engañar a miembros del equipo de la artista y conseguir nuevos archivos exclusivos.

Con esta demanda, Ariana Grande no solo busca descubrir quiénes estuvieron detrás de las filtraciones, sino también sentar un precedente sobre la protección de la propiedad intelectual y la privacidad en la industria musical. Su equipo legal sostiene que los artistas deben conservar el derecho de decidir cuándo y cómo compartir sus creaciones con el público, evitando que el trabajo creativo termine expuesto por actividades delictivas.