Música, polémica y aniversario.

NFL confirma show inaugural con Green Day para el Super Bowl LX

La NFL confirmó a Green Day para abrir el Super Bowl LX en Santa Clara, mientras el show de medio tiempo de Bad Bunny revive críticas por canciones en español

El Super Bowl LX no solo celebrará fútbol americano: también será un gran evento cultural.

La NFL confirmó que Green Day encabezará la ceremonia de apertura del Super Bowl número 60, una puesta en escena especial que celebrará "generaciones" de historia del juego y rendirá homenaje a los MVPs del Super Bowl. La cita es el domingo 8 de febrero de 2026 en el Levi's Stadium, en Santa Clara, California.

La elección de Green Day tiene un guiño perfecto a la geografía y a la narrativa: la banda es originaria del Área de la Bahía, y su sonido tiene ese ADN de himno para estadios. Según lo anunciado, su presentación abrirá el espectáculo con una ceremonia de aniversario, pensada como un "arranque emocional" que conecte pasado y presente antes del partido.

Pero el cartel musical de Super Bowl LX viene con dos capas: fiesta y polémica. El show de medio tiempo estará encabezado por Bad Bunny, una decisión que ya arrastraba debate desde el anuncio previo y que volvió a encenderse por comentarios públicos de la ex piloto Danica Patrick, quien criticó la posibilidad de que un evento tan masivo tenga canciones que no sean en inglés. Ese comentario generó rechazo y discusión en redes, reactivando el tema de fondo: la conversación sobre idioma, identidad y representación cultural en uno de los programas más vistos del año.

Lo confirmado para el show y el "pre-show"

Además de la ceremonia inaugural con Green Day, la NFL también informó el lineup previo al kickoff, con artistas asignados a momentos muy específicos del protocolo:

Charlie Puth interpretará el himno nacional de Estados Unidos ("The Star-Spangled Banner").

Brandi Carlile cantará "America the Beautiful".

Coco Jones estará a cargo de "Lift Every Voice and Sing", una pieza con fuerte carga histórica y simbólica.

Este reparto musical muestra una intención clara: combinar pop masivo, prestigio artístico y un componente cultural más amplio, antes de llegar al gran momento del halftime show.

¿Por qué la polémica importa (más allá del chisme)?

Lo que está en juego no es solo "quién canta", sino lo que el Super Bowl representa: una vitrina global donde se cruzan entretenimiento, identidad y poder mediático. Las críticas a Bad Bunny por el idioma reabren una tensión recurrente en EE. UU.: qué se considera "mainstream", quién "pertenece" al prime time y cómo la industria responde a una audiencia cada vez más diversa.

Y ahí está el punto: el Super Bowl ya no es un evento "local". Se transmite para públicos distintos, en cadenas y plataformas que buscan audiencias multilingües. La conversación, entonces, no se limita al show; también revela cómo el entretenimiento negocia cambios culturales en tiempo real.

Qué esperar del Super Bowl LX como espectáculo

Con un aniversario redondo (60 ediciones), la apertura con Green Day parece diseñada para la nostalgia y la energía. El pregame suma un tono ceremonial clásico. Y el halftime show con Bad Bunny apunta a una apuesta de alcance global. En resumen: Super Bowl LX se perfila como una mezcla de celebración histórica, espectáculo mainstream y debate cultural con micrófono abierto.