Apagones generalizados para cuidar los embalses serían la única salida para enfrentar el estiaje: "ya no hay nada que hacer", advierte experto
Las desconexiones eléctricas de empresas AV1 y AV2, así como consumidores de medio voltaje, se incrementan en el país para, según el Gobierno, precautelar los niveles de los embalses. La medida genera cuestionamientos desde el sector empresarial, alertando afectaciones a la cadena productiva y el pago a proveedores.
Una acción "emergente" e "improvisada" es el corte de energía para el sector industrial, consideró en NotiMundo Estelar el experto Pablo Arias. El escenario, dijo, refleja reducidas fuentes de generación eléctrica con el estiaje en medio, la dificultad de importar combustibles y la interrupción de transferencia energética desde Colombia.
"Es la única herramienta que tiene actualmente el Ecuador para disminuir o alargar la agonía de los cortes, pero llegará un momento en que la ciudadanía común y corriente sufrirá de los cortes", advirtió.
El panorama energético, señaló Arias, necesita a todo un país "arrimando el hombro" para enfrentar la crisis. Desde los Municipios, dijo, podría restringirse el uso de la iluminación pública en determinados horarios y pasar programas de entretenimientos durante el día.
Mientras tanto, la labor de los técnicos se centrará en la gestión correcta del embalse de Mazar a la espera de que situaciones extremas no compliquen la generación hidroeléctrica ni la disponibilidad del agua.
El desarrollo de este escenario, alertó Arias, apunta a apagones generalizados y programados para todo el país, ante la llegada reciente del estiaje en octubre y su probable extensión hasta febrero o marzo del 2027.
"Ya no hay nada que hacer (...) no tenemos energía (...) es lo único que queda", sentenció.
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