En el cantón Gualaceo, provincia del Azuay, la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) clausuró una tienda naturista que funcionaba como un consultorio médico clandestino, ofreciendo productos naturales para uso medicinal sin contar con el debido Registro Sanitario. El local operaba en condiciones insalubres y con productos vencidos y no autorizados, poniendo en peligro a quienes acudían en busca de atención.
Durante la inspección, técnicos encontraron a varias personas esperando tratamiento y observaron un espacio oculto con medicamentos prohibidos, entre ellos vibazina, aplicados sin supervisión profesional. Los responsables dificultaron el control sanitario, lo que agravó la situación.
La acción se realizó conforme a lo establecido en la Ley Orgánica de la Salud, inmovilizando los productos ilegales y cerrando el establecimiento. Arcsa exhorta a la población a exigir atención médica de calidad, realizada por personal capacitado, para evitar riesgos innecesarios a la salud.