Siniestralidad

Atención a víctimas por siniestros de tránsito supera los USD 280 millones anuales en Ecuador

Según datos del Banco Mundial, la atención a víctimas de siniestros viales en Ecuador representa un gasto aproximado de USD 280 millones anuales, una cifra que refleja la magnitud del problema en el sistema de salud y en la economía del país.

En NotiMundo Estelar, la vocera de la Coalición por la Movilidad Segura Ecuador, Gladys Meléndez, advirtió que los siniestros de tránsito deben ser entendidos como un problema de salud pública con alto impacto social y económico.

Meléndez explicó que actualmente entre el 25% y 26% de las atenciones en la red del Ministerio de Salud Pública corresponde a personas lesionadas en incidentes viales, lo que evidencia la presión constante sobre el sistema sanitario.

A esto se suma el impacto económico global, que según la vocera alcanza cerca del 5% del Producto Interno Bruto, es decir, más de USD 5.000 millones al año, si se consideran pérdidas por productividad, atención médica y otros costos indirectos.

En cuanto a las causas, señaló que el exceso de velocidad está detrás de aproximadamente el 45% de los siniestros, seguido por el consumo de alcohol y la conducción distraída. Además, recalcó que la gran mayoría de estos hechos serían evitables si existieran controles efectivos, normativa clara y mejor infraestructura vial.

Otro punto de preocupación es el impacto en la población más joven, ya que los siniestros de tránsito constituyen la segunda causa de muerte en niños y adolescentes en el país, especialmente en zonas escolares donde no siempre se respeta el límite de velocidad.

Vacío Legal y Falta de Reglamento

Meléndez también alertó sobre un vacío normativo, al señalar que, pese a la reforma a la Ley de Tránsito en 2021, aún no se ha emitido su reglamento, lo que limita la capacidad de control de las autoridades locales y dificulta la aplicación de sanciones adecuadas.

En ese contexto, consideró necesario que las sanciones contempladas en el COIP sean progresivas según la gravedad de la infracción, con el objetivo de generar cambios reales en el comportamiento de los conductores.

Finalmente, destacó que la reducción de siniestros no depende únicamente de la conciencia ciudadana, sino también de controles sostenidos y políticas de prevención. Citó como ejemplo los resultados obtenidos en Quito en 2024, donde los controles preventivos de velocidad lograron una reducción significativa de la mortalidad.

La vocera concluyó que el país debe priorizar la prevención y la señalización vial, especialmente en las provincias con mayor índice de siniestralidad, en lugar de concentrar los esfuerzos únicamente en la atención de emergencias.

Mira la entrevista completa

Escucha la entrevista completa