Camddepe prevé un alza de hasta 16 centavos en combustibles y plantea su liberalización tras la guerra en Medio Oriente
El Gobierno fortaleció los controles a la cadena de abastecimiento de combustibles, a puertas de un nuevo ajuste en los precios de las gasolinas y el diésel. Según la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH), las acciones contemplan operativos de control y verificación en estaciones de servicio, terminales y centros de distribución para constatar el normal despacho de combustibles.
En mayo pasado, el país enfrentó un desabastecimiento de hidrocarburos que fue negado por el Gobierno, mientras distribuidores alertaron falencias en la importación de combustibles. Actualmente, el precio de las gasolinas Extra y Ecopaís es de USD 3.16, la Súper a USD 4.81 y el Diésel a un valor de USD 3.10 el galón.
Este 12 de junio, se anunciarán los nuevos costos de los combustibles y el diésel en un escenario que permanece marcado por la guerra en Medio Oriente. En NotiMundo Estelar, Ivo Rosero, presidente de la Cámara de Distribuidores de Derivados del Petróleo (Camddepe), adelantó que la reactivación del conflicto deja abierta la posibilidad de un aumento del 5% en los precios. Es decir, que los valores lleguen al tope permitido de la banda aplicada por el Gobierno con un incremento de entre 15 o 16 centavos.
Sería la cuarta vez consecutiva que el país alcanza los precios máximos de aumento, según Rosero, en un contexto en el que la inestabilidad en el sector petrolero está marcada por el flujo de la guerra en Medio Oriente.
"Estamos en una coyuntura global y todos los países estamos pagando el precio -y alto- de este conflicto", dijo.
Un ejemplo del panorama internacional, detalló Rosero, se evidencia en Perú. Allí, el costo por galón de diésel supera los USD 7, mientras los valores de las gasolinas alcanzan los USD 6. Con esto, insistió, no podría hablarse de un tema de gestión del Gobierno.
De acuerdo con Rosero, una vez finalizada la guerra en Irán, el Ecuador debería optar por la liberalización definitiva de los precios de los combustibles. Esto, puesto que se dará una caída en los costos de los derivados y el país tendrá una ventaja que le permitirá reducir los valores de manera acelerada.
Incurrir en esta decisión actualmente, explicó, sería un "suicidio político" para el Gobierno. Sin embargo, destacó la importancia de analizar las cifras de subsidio de meses como enero, febrero y marzo del 2026, en los cuales prácticamente no existió una subvención del Estado.
Rosero insistió en que una liberalización de los combustibles abriría las puertas a que empresas de talante internacional inviertan en Ecuador. Con esto, también existiría la posibilidad de una mejora en el octanaje, el servicio y los costos que, en este caso, competirían con gasolinas de menor calidad en el país.
A esto, detalló Rosero, debe sumarse una alianza estratégica entre Petroecuador y la empresa privada. El objetivo, puntualizó, es recuperar la capacidad de refinación del país que, en un funcionamiento pleno de la Refinería de Esmeraldas, importa el 73% de diésel y el 67% de combustibles.
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