El Estado no logró resolver a su favor el arbitraje solicitado por Austral Technical Management (ATM), compañía responsable de la construcción de la termoeléctrica Esmeraldas III, con capacidad de 91 megavatios. El fallo prohíbe a Celec finalizar el contrato, aun cuando la obra acumula nueve meses de retraso.
El proceso de mediación se llevó a cabo en el Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Quito, donde se determinó que la empresa extranjera puede continuar con la instalación de los equipos, a pesar de que 30 de los 48 generadores aún no son compatibles con el sistema eléctrico nacional.
Técnicos de ATM realizaron modificaciones en el cableado, incluyendo el cambio de alternadores para convertir la electricidad de 50 a 60 hercios, sin generar costos adicionales para el Estado. A pesar de que Celec había impuesto multas por retrasos que sumaban 23 millones de dólares, el arbitraje suspendió el cobro de estas penalidades.
Austral informó que está finalizando la instalación de 16 termogeneradores de la primera bahía y aseguró que la planta estará operativa en los próximos 30 días.
Los retrasos coinciden con hallazgos de la Contraloría General del Estado, que en un informe publicado el 14 de julio identificó inconsistencias en la adquisición de los equipos, que fueron fabricados en 2017 pese a que el contrato estipulaba unidades del 2020. Hasta la fecha, Celec ha pagado 71 millones de dólares por una planta que aún no ha entrado en operación.