La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió una resolución que exige al Estado ecuatoriano garantizar la integridad física, mental y el derecho a la vida de Jorge Glas, exvicepresidente del gobierno de Rafael Correa. La medida fue notificada a su defensa este 3 de noviembre, informó su abogada Sonia Vera.
El tribunal adoptó esta decisión tras analizar las denuncias sobre el deterioro de salud de Glas, quien permanece recluido en la cárcel de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil, luego de ser detenido el 5 de abril de 2024 dentro de la Embajada de México en Quito, donde había solicitado asilo diplomático.
La resolución establece que el Estado debe permitir el acceso a visitas familiares, médicos tratantes y representantes legales del exvicepresidente. Sin embargo, el pedido de traslado a otro centro penitenciario o a un régimen de arresto domiciliario fue negado.
La Corte advirtió que existe un "riesgo cierto de daños irreparables" si no se garantiza atención médica adecuada, y dispuso mantener una mesa técnica que coordine el seguimiento de su estado de salud entre las autoridades y los profesionales designados por su defensa.
El Gobierno tiene un plazo de un mes para informar sobre las acciones implementadas y deberá remitir reportes periódicos cada tres meses hasta que el tribunal decida levantar las medidas.
Glas cumple una condena de ocho años por los casos Odebrecht y Sobornos 2012-2016, y fue sentenciado recientemente a 13 años de prisión por peculado, relacionado con el manejo de recursos durante la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto de 2016.
