La ley para el fortalecimiento energético planteada por el Ejecutivo con carácter económico urgente será tramitada en la Asamblea Nacional. La Comisión de Desarrollo Económico será la encargada de su análisis, luego de la calificación del Consejo de Administración Legislativa (CAL).
La normativa plantea la simplificación de trámites administrativos, el fortalecimiento de los mecanismos de control y la promoción de esquemas de inversión que permitan reactivar proyectos estratégicos, ampliar la base de contribuyentes y proteger los ingresos fiscales, sin crear nuevos tributos ni incrementar el gasto público.
En cuanto al sector eléctrico, la propuesta busca corregir la vulnerabilidad del sistema de electricidad frente a la restricción fiscal y a los choques climáticos, que en los últimos años han generado racionamientos y pérdidas económicas significativas.
El proyecto habilita esquemas excepcionales de concesión y delegación que integran financiamiento, construcción, operación y mantenimiento, con el fin de preservar la liquidez pública, diversificar la matriz energética, reducir la dependencia hidrológica y fortalecer la capacidad instalada.
Para Roberto Aspiazu, presidente de la Cámara de Energía del Ecuador, la propuesta del Gobierno es una "señal positiva" desde el campo legal para cambiar el modelo de desarrollo "estatista y burocrático" que envuelve a los denominados sectores estratégicos.
Señaló que, este proyecto, "llena los vacíos" de las leyes energéticas remitidas por el Ejecutivo anteriormente, y que fueron aprobadas en la Asamblea Nacional. Entre ellos, que proyectos contemplados en el Plan Maestro de Electricidad y que no hayan sido ejecutados en un plazo de dos años, puedan ser adjudicados al sector privado.
Aspiazu detalló que la normativa también abre la posibilidad a una mayor participación de particulares en todas las fases del sistema nacional de electricidad, no solo en la generación y transmisión, sino también en la distribución y comercialización.
Pero el proyecto, dijo, debe trabajarse también a la interna de la Comisión de Desarrollo Económico con ciertas mejoras. Entre ellas, señaló, las condiciones sobre el despacho preferente de energía, limitándolas a proyectos de autoconsumo y la generación con gas natural. Esto, consideró, no podría ser suficientemente atractivo para invertir en energías renovables no convencionales, porque no existirían garantías que la electricidad generada sea rentable.
"Hay que fijar reglas de juego de tal manera que exista el estímulo de inversión, pero que también los ecuatorianos podamos tener acceso a la energía más barata posible", aclaró.
Suspensión de transferencia energética desde Colombia
El impasse comercial con Colombia derivó en la suspensión de la venta de energía del país vecino al Ecuador, algo que, según Aspiazu, no resulta "conveniente". Recordó que, el año pasado, más de USD 400 millones se invirtieron en la transferencia eléctrica desde Colombia para abastecer entre el 9 y el 11% de la demanda interanual.
"La economía interfronteriza seguirá siendo muy importante. Hay una relación histórica", indicó.
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