El exasambleísta ecuatoriano Jaime Estrada Medranda, su padre y exalcalde de Manta Jaime Estrada Bonilla, el hijo de un expresidente de la República Jacobo Abdalá Bucaram-Pulley, y los operadores logísticos Geovanny Fernández Menéndez y William José Briones López han sido acusados y arrestados formalmente por la justicia estadounidense por liderar una masiva conspiración de narcotráfico y delitos armamentísticos.
El fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY), Jamie McDonald, junto al administrador de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terrance Cole, confirmaron la desclasificación de los cargos contra los cinco ciudadanos ecuatorianos, señalados de haber conspirado por más de una década para internar ingentes cargamentos de cocaína en Estados Unidos utilizando la fachada de empresas pesqueras legítimas.
De acuerdo con el fiscal McDonald, la acusación responde a un esfuerzo internacional coordinado para desarticular la corrupción política y el narcotráfico que han degradado la seguridad interna de Ecuador y alimentado la violencia.
En los argumentos del Departamento de Justicia se enfatiza que los acusados desempeñaron un rol determinante en consolidar al país como el principal nodo de tránsito desde donde fluye el 70% de la cocaína que ingresa a los mercados de Estados Unidos y Europa. Por su parte, el jefe de la DEA remarcó que el poder político, la riqueza económica y las influencias familiares no garantizan impunidad ante los tribunales norteamericanos.
Empresas atuneras y puertos como fachada logística
El expediente describe que Ecuador, al ubicarse estratégicamente entre los dos mayores países productores de cocaína del mundo, sufre la explotación sistemática de sus rutas marítimas comerciales para la salida de cientos de toneladas del alcaloide.
La droga era exportada desde los principales puertos del litoral, especialmente desde las ciudades de Manta (Manabí) y Guayaquil (Guayas), camuflada en buques portacontenedores con productos de exportación lícita como pescado y mariscos, banano, madera y minerales, además del empleo de flotas pesqueras y lanchas rápidas (go-fast).
En el centro de esta estructura logística, la Fiscalía ubica a Jaime Estrada Medranda, de 41 años, y a su padre, Jaime Estrada Bonilla, de 71 años. Medranda fungió como legislador de la Asamblea Nacional en representación del distrito de Manabí que alberga a Manta —núcleo de la industria atunera ecuatoriana y puerto neurálgico del tráfico global—, mientras que Bonilla ejerció la alcaldía de Manta, presidió la Autoridad Portuaria local y actualmente postula a la reelección para el mismo sillón municipal.
Ambos figuran como directivos y propietarios de una destacada empresa procesadora y exportadora de productos de mar, así como de un club de fútbol profesional en Ecuador.
Vínculos con organizaciones terroristas y cargamentos millonarios
Según la investigación fiscal, padre e hijo utilizaron los contenedores y despachos de su compañía marítima para traficar cargamentos de cocaína en alianza con líderes de organizaciones catalogadas como grupos terroristas extranjeros, entre ellos Los Choneros y Los Lobos, abasteciéndose además de cargamentos producidos por facciones paramilitares asentadas en las selvas de Colombia.
Para evitar involucrarse en gestiones visibles, los Estrada delegaron la operatividad en Geovanny Fernández Menéndez, de 53 años, y William José Briones López, de 47 años. Estos emisarios actuaban como intermediarios de confianza para recibir pagos, coordinar reuniones y organizar el embalaje del alcaloide dentro de contenedores de productos legítimos, como atún.
La Fiscalía documentó que, hacia 2026, los Estrada enviaron a Fernández Menéndez y Briones López a negociar con Jacobo Abdalá Bucaram-Pulley, de 48 años —acusado de tráfico de armas y drogas—, la exportación de un cargamento de dos toneladas de cocaína desde Ecuador hacia México con destino final a territorio estadounidense.
La causa penal también vincula directamente a la firma pesquera con incautaciones previas en puertos ecuatorianos: el 27 de mayo de 2023, efectivos de la Policía Nacional de Ecuador incautaron aproximadamente 1.444 kilogramos de cocaína ocultos en el interior de un contenedor de carga perteneciente a dicha exportadora en el Puerto de Guayaquil.
Delitos imputados, penas y detenciones internacionales
La acusación formal radicada en la corte federal de Manhattan imputa a los cinco procesados tres cargos penales de extrema gravedad:
- Conspiración para importar cocaína a los Estados Unidos: sancionada con una pena mínima obligatoria de 10 años de presidio y un máximo de cadena perpetua.
- Posesión de ametralladoras: que contempla una sentencia mínima de 30 años de prisión y hasta cadena perpetua.
- Conspiración para poseer ametralladoras: castigada con una pena máxima potencial de cadena perpetua.
Las capturas se ejecutaron en operativos paralelos: Jaime Estrada Medranda y Jaime Estrada Bonilla fueron detenidos el 2 de noviembre de 2026 en Panamá, mientras que Jacobo Abdalá Bucaram-Pulley, Geovanny Fernández Menéndez y William José Briones López fueron aprehendidos el 4 de noviembre de 2026 en Ecuador.
El caso, liderado por la Unidad de Seguridad Nacional y Narcóticos Internacionales del SDNY junto a la División de Operaciones Especiales de la DEA, contó con el apoyo de las autoridades de Ecuador y Panamá, manteniéndose sobre todos los acusados la presunción de inocencia mientras se desarrolla el proceso legal.