Cambios en el Gabinete

El sistema de salud requiere acciones urgentes para evitar su colapso, según José Ruales

El Ministerio de Salud tendrá a su septima autoridad durante los últimos años.

Horas después de que Jaime Bernabé Erazo fue anunciado como nuevo ministro de Salud, el Ministerio del Trabajo levantó el impedimento que pesaba en su contra. La inhabilidad se refería a una deuda con el IESS, misma que fue retirada en el portal institucional.

En su contra, también existe una denuncia por presunto homicidio culposo por mala práctica profesional. Pese a los cuestionamientos, la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, defendió el nombramiento de Erazo, el cual aún no se oficializa mediante Decreto Ejecutivo.
En abril del 2024, Erazo estuvo al frente de la Dirección General del IESS, cargo en el que duró apenas 27 días. También ocupó la Coordinación General de Medicina Crítica y la jefatura de Cuidados Intensivos del Hospital Teodoro Maldonado Carbo de Guayaquil.

Según la Superintendencia de Compañías, el nuevo ministro de Salud es accionista de cinco empresas vinculadas al sector, de las cuales, una sería proveedora del Estado. Esta situación, incluso, fue advertida anteriormente por el expresidente del Consejo Directivo del Seguro Social, Eduardo Peña.

José Ruales, decano de la Facultad de Salud de la UISEK, consideró que la llegada de una autoridad titular al frente del Ministerio de Salud debe ser vista como una oportunidad para iniciar una "gestión verdaderamente profesional y técnica".

Luego de seis Ministros que pasaron por el cargo, dijo Ruales, se requiere un equipo de expertos con experiencia en gestión hospitalaria, epidemiología y economía de la salud. El desafío, sobre esta base, según Ruales, es manejar un presupuesto por encima de los USD 2.600 millones necesarios para adquirir más de 650 tipos de medicamentos y 1.000 clasificaciones de insumos.

Ruales insistió en que hay diagnósticos que muestran cuáles son los graves problemas del sistema de salud. Fortalecer el primer nivel de atención, acciones preventivas, promoción de la salud, principales enfermedades y regiones que requieren más atención deben ser, a su criterio, los puntos a priorizar en una nueva administración.

"Hay ciertas acciones urgentes de ser tomadas para que el sistema no colapse", indicó.

Otro de los pendientes, según Ruales, es atacar la corrupción enquistada en el sistema de salud. El problema, dijo, puede contrarrestarse en sistemas de servicios externalizados como lavandería, alimentación y aseo.

"Romper estos ciclos de influjo y amenaza para estos tipos de contratos", enfatizó.

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