253 personas fueron detenidas entre las 23h00 del domingo y las 05h00 de este lunes, tras la entrada en vigor del toque de queda en Guayas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos y El Oro. El despliegue de la fuerza pública comenzó el 15 de marzo con más de 75.000 militares y policías para intensificar las operaciones contra las organizaciones criminales.
El ministro del Interior, John Reimberg, señaló que el país contará con apoyo internacional durante los quince días de vigencia de la medida, mientras las intervenciones se ejecutarán también fuera de las provincias donde aplica la restricción de libre movilidad y circulación.
"Quiero recordarle a la ciudadanía la importancia de que se queden dentro de sus hogares, para que nosotros podamos llevar a cabo las operaciones en territorio", dijo.
Las operaciones en la primera noche del toque de queda dejaron tres objetivos militares atacados. El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, señaló que uno de ellos era un espacio utilizado por organizaciones criminales para cometer delitos, así como un centro de operaciones y vigilancia.
A estos, se suma la captura de Bryan José M., integrante de 'Los Tiguerones', calificado como un objetivo militar.
Para la experta en seguridad e investigadora de crimen organizado, Michelle Maffei, las acciones empleadas por el Gobierno no tendrán el efecto deseado. Consideró que se trata de una medida similar a las anteriores, a la espera de que los resultados sean distintos.
"No representa ningún golpe interesante a los GDO", dijo.
Según Maffei, no existirá un golpe absoluto a las organizaciones criminales, debido a que, desde el Gobierno, existe una perspectiva netamente militar sobre el narcotráfico. Señaló que, si bien se registraron más de 200 detenidos, de ellos apenas tres tenían droga o armas en su posesión.
En su lugar, dijo, debería existir un golpe frontal al lavado de activos que se genera en el sistema bancario y las cooperativas de ahorro y crédito. Esto, para garantizar un seguimiento eficiente de la ruta del dinero que sostiene todas las actividades ilícitas.
"Pensar que es un problema militar, te borra el lado económico de lo que es el lavado de activo", enfatizó.
De acuerdo con Maffei, las operaciones junto con Estados Unidos no avizoran un escenario a largo plazo, más aún cuando la respuesta ha sido totalmente militar sin contar con un componente importante: el poder político.
Las operaciones 'Costa' y 'Bremen', ejecutadas por la Policía, develaron una red de narcotráfico vinculada a la mafia albanesa y que, entre sus detenidos, constaba un empresario y un exasambleísta. Estos factores, según Maffei, resultan interesantes en cuanto a la infiltración de la criminalidad en la política, y su necesidad para subsistir desde la ilegalidad.
"Vemos como hay los nodos políticos y económicos y ellos son los que sostienen las estructuras criminales", precisó.
Por otro lado, cuestionó que la estrategia del gobierno ecuatoriano se centre en ataques en zonas periféricas donde, indicó, residen los "soldados" del crimen organizado, y no los cabecillas. Es decir, lamentó que los golpes se enfoquen en quienes, dentro de la estructura criminal, no tienen poder de decisión.
"Piensan que bombardeando y matando a ciertas personas que son muy reemplazables dentro del crimen organizado, va a frenar a los líderes", sentenció.
Mira la entrevista completa
Escucha la entrevista completa