La situación energética "le explotó en las manos" al Gobierno ante una "paupérrima" infraestructura petrolera y eléctrica, según experto
Para este 17 de julio, el Gobierno tenía prevista la reactivación de las operaciones en el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), sin embargo, esto aún no ha sido confirmado por Petroecuador.
Para esta fecha, también se esperaba la culminación del trazado de una variante para reanudar el bombeo de crudo, sin que exista un pronunciamiento oficial de las autoridades. El Gobierno ofreció, además, la restauración progresiva de la refinería de Esmeraldas a partir del 18 de julio, a través de fases que podrían extenderse hasta finales de agosto.
Esta semana, la vocera del Gobierno, Carolina Jaramillo, anunció que la restauración del SOTE ocurrirá de la mano de un plan integral de mantenimiento y protección. Este mecanismo incluye la construcción de un paso aéreo de los ríos Marker y Loco, obras de contención con ingeniería geotécnica en puntos vulnerables, así como un informe para ofrecer soluciones a corto, mediano y largo plazo.
De acuerdo con Jorge Luis Hidalgo, experto energético, la situación petrolera y eléctrica del país "le explotó en las manos" al Gobierno, dada la "paupérrima infraestructura" que, dijo, integra el sector energético. Consideró que este panorama puede calificarse como la "crónica de una muerte anunciada", al constatar que los gasoductos, poliductos, oleoductos y otras construcciones solo han mostrado un deterioro a lo largo de los años.
Pero esto, según Hidalgo, apunta a varios factores. El primero, la falta de inversión en el sector energético para incrementar la producción petrolera, o al menos, sostenerla. Además, cuestionó que, al conocer las graves afectaciones climáticas, no existen acciones preventivas para precautelar la infraestructura y mitigar riesgos que provengan de distintas fuentes.
A esto, dijo, se suma un análisis que señala la necesidad urgente de recursos que podrían obtenerse mediante la revisión de subsidios a hidrocarburos que oscilaría entre los USD 2.000 y USD 4.000 millones, así como los USD 1.000 millones que aproximadamente, señaló, se aplicarían en electricidad.
Con respecto a los ofrecimientos del Gobierno, realizados mediante su vocera, Carolina Jaramillo, Hidalgo lamentó que no exista transparencia al momento de comunicar este tipo de decisiones. Consideró que, existen técnicos que no emiten criterios apegados a la realidad, independientemente de sus motivaciones.
"Digan las cosas como son, sean más conservadores en los análisis", sostuvo.
¿Se vienen los apagones?
Para Hidalgo, la respuesta sobre si existe un riesgo de volver a los apagones recae sobre el recuento de energía incorporada en los últimos meses. Actualmente, el país tendría una disponibilidad de 900 megavatios por fuentes hidroeléctricas, 300 por fuentes térmicas y se espera que Colombia aporte con al menos 400 megavatios de electricidad.
A esto, se incorpora Toachi Pilatón con 200 megavatios y las tres barcazas que, juntas, abastecen de 300 megavatios. Pese a esto, advirtió, existe un déficit energético que se ahonda con los 300 megavatios del crecimiento de la demanda.
Además, cuestionó que, dentro de su planificación energética para este año, el Gobierno haya considerado a los megavatios adicionales por concepto de los contratos de Progen y ATM, que resultaron fallidos y cuyos plazos se han incumplido ocho meses después.
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