Mantener la confianza de la comunidad internacional en Ecuador pese al paro, es la prioridad en el campo diplomático, afirma canciller Sommerfeld
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su preocupación por la escalada de violencia en el marco del paro nacional en Ecuador que cumple este jueves su día número 25. Además, instó a que se realicen investigaciones sobre eventuales excesos de la fuerza durante las manifestaciones que, en su mayoría, se concentraron en Imbabura.
La canciller Gabriela Sommerfeld reconoció que todo lo que sucede en el país impacta en las relaciones internacionales, por lo que, desde el campo diplomático, la labor se centró en mantener canales de comunicación abiertos y francos con las distintas delegaciones.
Detalló que, si bien existe preocupación por parte de la comunidad internacional, Embajadores mantienen charlas y conversaciones con las Cancillerías de otros países para informar la situación del Ecuador.
"La preocupación siempre va a ser llegar a la verdad (...) Mantener un canal de comunicación abierto y un diálogo franco es muy importante para que, a pesar de las circunstancias, la confianza en Ecuador se mantenga", dijo.
Desde organizaciones sociales e indígenas se habla de una falta de apertura al diálogo por parte del Gobierno, algo que, según la Canciller, no puede abordarse de esa manera. Consideró que la implementación de un mecanismo de compensación para transportistas, personas de la tercera edad y agricultores tras la eliminación del subsidio al diésel, es una señal de las conversaciones mantenidas entre el Ejecutivo y distintos sectores.
Otro de los desafíos que enfrenta el Gobierno son las denuncias internacionales sobre excesos de la Fuerza Pública en el marco de las manifestaciones. Esto, según Sommerfeld, es un tema que debe seguir el debido proceso, debido a que una denuncia no otorga, por sí sola, una culpabilidad o responsabilidad.
"Escuchamos a aquellos países que apoyan y otros que tienen inquietudes y hemos entregado suficiente información", enfatizó.
La Canciller reconoció un nivel de conflictividad en el Ecuador, pero insistió en que, a nivel diplomático, la prioridad es no perder la confianza internacional. Incluso, puntualizó que lo que enfrenta el país actualmente afectaría a otras naciones.
"Nos gusta el diálogo franco, lo único que no se puede perder es la confianza. Lo que haya que hablar, se transparenta, y lo que haya que corregir, se corrige", precisó.
16 de noviembre: una consulta popular clave
El 16 de noviembre, los ecuatorianos regresarán a las urnas en el marco del referendo y consulta popular. Una de las preguntas de mayor importancia para el Gobierno es la de la convocatoria a la Asamblea Constituyente, algo que, según la Canciller Sommerfeld, es "la primera gran etapa".
Si bien reconoció que existen dos escenarios posibles, adelantó que el presidente Daniel Noboa respetaría la voluntad popular en caso de que el "NO" triunfe en los comicios. De ser el caso, dijo, el país deberá implementar programas y proyectos alternativos a una nueva Constituyente.
Sobre la instalación de bases militares extranjeras, Sommerfeld señaló que esta opción es fundamental en el combate al crimen organizado transnacional. Sin embargo, en caso de no pasar por aprobación ciudadana, existen 50 convenios suscritos en materia de seguridad en el primer semestre de 2025. Estos se refieren a capacitación de las Fuerzas del Orden, entrenamiento, intercambio de información, equipamiento, justicia, investigación y fortalecimiento del sistema penitenciario.
Ecuador ante la ONU
El objetivo del Gobierno, según la Canciller, es recuperar espacios internacionales. Ecuador ha sido acreedor de seis candidaturas, de las cuales dos fueron obtenidas en los últimos 30 días. Una de las más importantes, señaló, es una silla en el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, lo que significa que más de 172 países respaldaron la candidatura de Ecuador.
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