El Ministerio del Ambiente y Energía revocó la licencia ambiental otorgada al Proyecto Minero Loma Larga, bajo régimen de gran minería, que había sido emitida el 23 de junio de 2025.
El proyecto contemplaba la explotación de minerales metálicos a gran escala, incluyendo la construcción de canteras, plantas de procesamiento y sistemas de transporte de minerales, lo que generaba preocupación por su impacto ambiental y social en la región.
Según la cartera de Ambiente, la decisión se fundamenta en los informes técnicos presentados por la Municipalidad de Cuenca y la Prefectura del Azuay, responsables de la provisión de agua potable y del mantenimiento de los sistemas de riego. Estos documentos evidenciaron riesgos significativos para los recursos hídricos y la seguridad de la población.
