Situación eléctrica

Reparar las más de 17 mil fisuras de Coca Codo Sinclair será clave en el acuerdo con Power China, según analista

Coca Codo Sinclair, la central hidroeléctrica más importante, pasará a manos de Power China.

CELEC avanza en la fase final del proceso para la recepción definitiva de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair por parte de la empresa Sinohydro. El mecanismo fue aprobado por la Corte Internacional de Arbitraje, y es de obligatorio cumplimiento para el Estado y la empresa china.

Se trata de una infraestructura con una potencia de 1.500 megavatios y una de las más importantes para la generación eléctrica en el país. En el 2018, la Contraloría ordenó al Estado no aceptar la obra, a menos que Sinohydro reemplace los equipos clave de la central que, según un análisis, tiene más de 17 mil fisuras en los ocho distribuidores de acero.

Luego de recibir Coca Codo Sinclair, el Estado ecuatoriano traspasará su operación y mantenimiento a la empresa Power China. La firma, según el Gobierno, se encargará de gestionar los defectos constructivos señalados por la Contraloría.

La compañía asiática tomará el control de la central, luego de firmar una alianza estratégica con CELEC, a través de un denominado Contrato AOM. Este instrumento tendrá una vigencia de 25 años, según el viceministro de Electricidad y Energía Renovable, Javier Medina. Se estima que el Estado ecuatoriano pague a la empresa alrededor de USD 60 millones anuales, que es el valor que actualmente recibe CELEC para operar la central, aclaró el funcionario.

Para el analista energético, Darío Dávalos, es necesario conocer todos los detalles sobre lo que implicará la recepción de Coca Codo Sinclair, así como su posterior entrega a Power China. Se trata de una concesión que se extenderá por varios años y que, según Dávalos, parecería más beneficiosa para la firma asiática.

Uno de ellos, dijo, es una eventual variación de la tarifa del kilovatio/hora que, actualmente, oscila entre los 3 y 4 centavos. Consideró que, de darse un mantenimiento y readecuación de la infraestructura, alguien debe asumir el costo de este incremento.

Dentro del contrato de entrega a Power China, se establece que esta no se hace responsable de la baja generación frente a bajos niveles de agua, eventos de fuerza mayor y cuestiones ajenas a la empresa. Este aspecto, según Dávalos, no tendría mayor sentido. Esto, debido a que el país permanecería sujeto al clima, frente a un parque térmico que no está en las condiciones para sostener la demanda.

"Seguiremos sujetos a lo mismo. Ciclos climáticos y su impacto, pero que no termina aterrizando en una planificación que nos garantice una seguridad en el suministro", dijo.

Otro de los puntos clave, según Dávalos, será que la empresa china asuma la reparación de las fisuras que, según análisis técnicos, superan los 17 mil puntos. No obstante, advirtió, su ejecución podría traer responsabilidades administrativas por los hallazgos y alertas emitidas por la Contraloría.

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