Sector gastronómico advierte impacto económico por nuevas restricciones de movilidad
El anuncio de un nuevo toque de queda en varias zonas del país, previsto entre el 3 y el 18 de mayo, generó preocupación en el sector gastronómico ecuatoriano. La Confederación de Restaurantes del Ecuador (COREC) expresó su inquietud por las consecuencias económicas que estas disposiciones podrían provocar.
A través de un pronunciamiento público, el gremio reconoció la necesidad de reforzar la seguridad, pero cuestionó la aplicación reiterada de este tipo de medidas, señalando que afectan directamente a actividades como la restauración, el turismo y los servicios.
Según la organización, restricciones similares implementadas en meses anteriores ya provocaron una disminución en las ventas, sin que exista claridad sobre su efectividad en la reducción de la inseguridad. En ese contexto, advirtieron que mayo representa un periodo clave para el comercio, debido a celebraciones como el Día de la Madre, así como eventos sociales y culturales que dinamizan el consumo.
El sector alertó que las limitaciones a la movilidad inciden en miles de negocios y familias que dependen de estas actividades para generar ingresos. Además, señalaron que existe una falta de atención a la economía interna, la cual —aseguran— sostiene gran parte del empleo en el país.
En su pronunciamiento, también hicieron un llamado a las autoridades para que las decisiones se adopten considerando sus efectos económicos y se implementen estrategias que permitan mantener la actividad productiva.
Finalmente, el gremio solicitó al Ejecutivo, encabezado por Daniel Noboa, analizar alternativas que garanticen la seguridad sin afectar de manera desproporcionada el derecho al trabajo y la libre circulación.