El río Machángara en Quito es una "alcantarilla abierta" sigue contaminado pese a orden judicial
En el espacio Notimundo a la Carta, Ramiro Ávila, abogado constitucionalista y ambientalista, explicó que este reconocimiento implica que el río es considerado un ser con vida propia, cuyos derechos pueden ser exigidos y protegidos legalmente ante los tribunales.
Ávila advirtió que el 97 % del Machángara se encuentra gravemente contaminado, lo que lo ha convertido en un foco de agentes patógenos que representan un riesgo permanente para la salud de la población. Señaló que el río ha sido tratado durante décadas como una "alcantarilla abierta" o un basurero, perdiendo su valor como ecosistema, pese a que en el pasado permitió el asentamiento de las primeras culturas en Quito.
Respecto a su recuperación, indicó que se requieren acciones a corto, mediano y largo plazo. Entre las medidas urgentes mencionó el control de descargas industriales, la inversión en plantas de tratamiento de aguas residuales y el fortalecimiento de políticas de educación y concienciación ciudadana.
El ambientalista subrayó que la responsabilidad es compartida, señalando principalmente al Municipio de Quito, pero también al Ministerio del Ambiente y a la ciudadanía. En ese sentido, hizo un llamado a los quiteños para que dejen de "darle la espalda al río" y adopten prácticas responsables, como el uso de detergentes orgánicos y el ahorro de agua.
Ávila recordó que, aunque el Municipio apeló inicialmente algunas disposiciones de la sentencia por considerarlas técnicamente complejas como la separación de aguas lluvias y del sistema de alcantarillado, finalmente se ratificó un plan de 27 medidas orientadas a la recuperación del Machángara.
Finalmente, lamentó que las autoridades suelen priorizar una visión de corto plazo, ya que los resultados de la descontaminación podrían evidenciarse en aproximadamente 15 años, lo que no genera réditos políticos inmediatos.
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