Movilidad capitalina

Extensión del Metro de Quito: inicia la ejecución de estudios definitivos

Arrancan los estudios técnicos para ampliar la Primera Línea hacia el norte de la ciudad, una obra que sumaría más de cinco kilómetros y cuatro estaciones adicionales.

La ampliación del Metro de Quito hacia el sector de La Ofelia entra en una nueva etapa. Desde este 24 de febrero comenzó formalmente el desarrollo de los estudios definitivos que permitirán planificar la construcción del tramo adicional al norte de la capital.

El proceso técnico tendrá una duración aproximada de un año. Durante ese tiempo se definirán aspectos de ingeniería, trazado, integración operativa y viabilidad estructural para extender la actual Primera Línea desde El Labrador hasta La Ofelia, en un recorrido estimado de 5,3 kilómetros bajo tierra.

La consultoría está a cargo de la firma internacional TYPSA, que trabajará junto con la Empresa Pública Metropolitana Metro de Quito en la planificación detallada del proyecto. En la primera jornada se establecieron cronogramas, metodologías y parámetros técnicos que guiarán el desarrollo del contrato.

El equipo está conformado por especialistas nacionales e internacionales con experiencia en infraestructura ferroviaria, sistemas eléctricos, urbanismo y gestión ambiental. Como parte de las actividades iniciales, se realizarán inspecciones técnicas en talleres, patios de operación y el centro de control, con el propósito de garantizar que la futura extensión funcione de manera articulada con la red actual.

Además del nuevo tramo hasta La Ofelia, los estudios incluirán el análisis de posibles alternativas para una expansión posterior hacia Calderón y recomendaciones para optimizar el sistema ferroviario vigente.

Con esta proyección, se busca mejorar la conectividad de cerca de 500 mil habitantes de más de 70 barrios del norte de Quito, facilitando desplazamientos más ágiles y reduciendo tiempos de traslado en la ciudad.

Autoridades metropolitanas señalaron que este paso técnico es fundamental para consolidar el crecimiento del sistema de transporte subterráneo y responder a la demanda de movilidad en la capital.